Y en este orden, elegido por sorteo, presentaron sus propuestas a lo largo de las aproximadamente dos horas que duró el debate. Con ecuanimidad y reparto de tiempos trató de desarrollarlo el moderador, Luis Nosty, del Conseyu de la Mocedá, que bromeó con «uno no es Manuel Campo Vidal».
El primero en abrir el fuego fue Santos González. Mientras fue vicerrector de Estudiantes fue responsable de cooperación al desarrollo. En estos cuatro años nació Espacio Solidario. Así que le tocó ensalzar su trabajo con organizaciones no gubernamentales. Y destacó «el mejor tesoro» de la Universidad, los 700 estudiantes que ejercen labores de voluntariado. También habló de destinar «el 0,7%» de los presupuestos de la Universidad a tal fin, o incluso más, «lo que sea», dijo. Y, para darle más dignidad al negociado de cooperación, hacerlo depender del propio Rectorado.
La catedrática de Derecho Internacional Público Paz de Andrés reconoció que «en la Universidad hemos pasado de la nada más absoluta -en esta materia- a una rápida evolución», aunque, añadió, «todavía nos queda mucho por hacer». En su opinión, «Espacio Solidario es una estructura débil» que gestionan «dos personas con una beca», aunque, eso sí, puntualizó, «hacen todo lo que pueden». Insuficiente personal, insuficiente presupuesto e insuficiente peso de cooperación al desarrollo en las enseñanzas. «Esta materia debería estar en todos los planes de estudio», propuso, en más de una intervención.
Vicente Gotor, el tercero en tomar el micrófono, planteó promover la participación de profesores de investigadores en proyectos de cooperación y una dotación económica adecuada, aunque el 0,7% quizá sea mucho dada la situación económica de la Universidad. Ahora, en el más optimista de los cálculos, apenas supera los 57.000 euros, que sitúan a la de Oviedo en el número 19 en una encuesta en la que participaron 23 universidades. Aunque, para contar con más recursos, el catedrático de Química Orgánica considera que la captación de ingresos puede ser una buena salida.
«Dar y recibir»
El ex consejero de Sanidad y catedrático de Salud Pública Antonio Cueto recordó que la cooperación es un camino de ida y vuelta, que consisten en «dar y recibir». «Nosotros también vamos a recibir algún beneficio de los proyectos desarrollados en otros países», opinó. Y sugirió que los alumnos reciban créditos para actividades de cooperación.
En las dos horas de ordenada charla, hubo polémica, sobre todo cuando llegaron las preguntas del público, parte del mismo participante en las Jornadas Institución y Comunidad ante las desigualdades Norte-Sur dentro de las que se enmarcó este primer debate. Por ejemplo, cuando una de los asistentes preguntó a los cuatro candidatos si financiarían proyectos de investigación armamentística. Todos coincidieron en que, con ese único fin bélico, nunca.
También, cuando los presupuestos de la Universidad salieron a colación, sobre todo, porque hablan de escasez de fondos cuando tres de ellos pertenecen o pertenecieron al actual equipo rectoral. El único que los asumió fue Cueto, quien no quiso pronunciarse sobre otra cuestión: la falta de democracia interna en la institución. En este sentido, y para paliar esa carencia democrática y la falta de transparencia, Paz de Andrés propuso reuniones abiertas trimestrales por campus para que el equipo rectoral explique a la gente «lo que se está haciendo».





