Como en una buena función de misterio, las pistas se sueltan con cuentagotas, de modo que será hoy cuando se sepa en qué consistirá ese proyecto, una vez que el actor de New Jersey se entreviste en la sala de autoridades del aeropuerto de Asturias con el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces. Será el jefe del Ejecutivo quien hable de esta trama y no el actor americano.
El caso es que para hablar de ese proyecto llegó a Asturias en la que se dice será su primera visita, pero no la última. La de ayer fue una primera toma de contacto con los representantes de la Fundación Niemeyer, con quienes recorrió la villa y con quienes también visitó el Teatro PalacioValdés. A buen seguro que quedó entusiasmado por el coqueto coliseo avilesino con el que todo indica que trabajará mano a mano en el futuro.
Esa primera toma de contacto con sus nuevos proyectos asturianos se produjo con un cierto ocultismo y con la catalogación de «visita privada». De ahí que no hubiera palabras del protagonista de 'American Beauty', que entre tanta conversación para los proyectos conjuntos con su teatro londinense tuvo oportunidad de conocer la gastronomía asturiana. Fue en el Faro de San Juan donde compartió mesa y mantel con representantes de la Fundación Niemeyer, con los que también cenó tras un breve descanso en el céntrico hotel avilesino en el que hospeda y en que su presencia ha sorprendido a más de un perplejo y encantado huésped.
Poco les durará la alegría a sus vecinos de habitación, porque hoy tomará en Asturias el avión que le devolverá al Londres en el que se ha instalado en los últimos años. Será después de hablar con Areces y después de fijar nuevas citas para concretar proyectos. «Ha sido una visita muy productiva», decían representantes de la Fundación Niemeyer, con la satisfacción en la cara.





