FOTO ELECTORAL
Tres hombres, Vicente Gotor, Santos González y Antonio Cueto, y una mujer, Paz de Andrés, la primera en la historia que concurre a las elecciones rectorales, se repartirán el conjunto de los votos emitidos, que no serán tan abultados como puedan parecer, toda vez que el sector que aglutina más votantes, el estudiantil, no ha pasado nunca de una participación superior al 25%, lo que convierte sus 24.658 posibles sufragios en pocos más de 6.000.
Por contra, los profesores doctores, que en esta ocasión ascienden a 1.243 y cuyo voto tiene más peso que ningún otro en la ponderación del sufragio universal, son los que más se involucran en la elección del rector, con una presencia en las urnas del 94%. Sólo tres puntos más que la del Personal de Administración y Servicios (PAS), que hace cuatro años se situaron en el 91,6%, siendo, sin embargo, el colectivo que menos peso tiene. Los menos motivados en este relativamente nuevo sistema de votación son los docentes e investigadores que no tienen el grado de doctor, que hace cuatro años, cuando se estrenó el sufragio universal ponderado, no participaron más allá de un 66,88%.
La mayoría absoluta
Con esos mimbres, los cuatro candidatos llegan a las urnas con la primitiva intención de resultar elegidos hoy rectores, o rectora, de la Universidad de Oviedo una vez cerrado el escrutinio. Para ello es preciso que uno de los cuatro aglutine la mitad más uno de los votos emitidos, una mayoría absoluta que en la tesitura actual, con un número tan abundante de rectorables y las grandes expectativas abiertas, se preve ciertamente difícil de alcanzar.
De cumplirse las perspectivas, habrá de tener lugar una segunda vuelta electoral, ya fijada para el 23 de abril, en la que concurran los dos candidatos más votados. De ahí que la gran incógnita de la noche de hoy se centre más en conocer la identidad de esos dos candidatos que superen la primera criba electoral que en la elección misma del recto, que la mayor parte de la comunidad universitaria da como pospuesta a dentro de ocho días.
En cualquier caso, la jornada de hoy pondrá fin a una campaña electoral de guante blanco, con escasas referencias personales entre los candidatos y un fondo común en todos los programas: el Espacio Europeo de Educación Superior, el mayor reto de los últimos 50 años de la Universidad española, en palabras de Vicente Gotor, y una auténtica revolución formativa y docente en la institución académica asturiana.
No hubo acto dentro o fuera de la campaña electoral en el que el Espacio Europeo de Educación Superior no fuera el protagonista. Tanto en su forma visible, las titulaciones, como en la invisible, la adaptación del sistema docente a las nuevas líneas de enseñanza.
Nuevas carreras y modos
Después de años de retraso acumulado y cuando en 2010 toda la Universidad española tiene que tener implantado el nuevo sistema de enseñanza, quien resulte elegido rector será, pues, el director de orquesta de un proceso no exento de grandes dificultades tanto dentro como fuera de la Universidad. Tendrá que modernizar su funcionamiento con la eliminación de las clases magistrales y la tutorización de cada alumno; tendrá que cerrar centros ante la concentración de estudios y sobre todo tendrá que elaborar un catálogo de titulaciones que refleje los recursos humanos con que cuenta la Universidad, la demanda empresarial, la financiación política y la respuesta a la competitividad a que necesariamente aboca el Espacio Europeo de Educación Superior.
A pesar de todo ello, o precisamente por eso, cuatro candidatos se disputan hoy el Rectorado de la Universidad de Oviedo. Los nervios ya han hecho su aparición y los aplausos no se escucharán hasta las 10 o las 11 de la noche.





