La ley modificó el Código Civil en 16 artículos y los cambios principales se basaron en sustituir las palabras 'marido' y 'mujer' por 'cónyuges' y las palabras 'padre' y 'madre' por 'progenitores'.
Respecto a la influencia de este tipo de convivencia en los niños, destacados especialistas en psicología indican que la evidencia actual es unánime al revelar que los niños de padres gay y madres lesbianas «no difieren sistemáticamente de niños criados en familias heterosexuales y por lo tanto la calidad de la parentalidad es semejante». Y lo que es más importante: el ajuste social y psicológico del niño no está relacionado con el sexo de sus padres, sino con las aptitudes que como padres deben ejercer. «Ser un buen padre o una buena madre -se indica en estos estudios- no esté relacionado con ser heterosexual u homosexual, sino con saber cubrir las necesidades que los niños manifiestan, dar amor y consistencia en las relaciones familiares».





