Esta anécdota es una de las tantas que salpican la carrera deportiva de Juan Castaño Quirós, popularmente conocido por su alias futbolístico: Juanele. Un futbolista diferente, con gran visión de juego, que se atrevía con todo sobre el campo, que tenía el descaro para buscar y encontrar lo imposible, y que, sin embargo, ha pecado de rebelde y ha protagonizado una vida aderezada con episodios difíciles.
Pero que el nombre del ex del Sporting, Tenerife y Zaragoza, entre otros, significa mucho más que un ex futbolista que diblaba todo lo que estaba en medio, que en el momento más inesperado fulminaba y decidía, lo han puesto de manifiesto las numerosas muestras de adhesión, cariño y apoyo recibidas al hacerse público su ingreso en el Hospital de Cabueñes.
Juanele, que ha hecho disfrutar con algunos partidos, es un hombre querido. Por sus amigos y ex compañeros de profesión. De lo uno y de lo otro puede presumir el ex jugador Tomás. «Para mí, Juanele, tanto como amigo como jugador, es especial», explicaba quien ha defendido las camisetas del Sporting, donde precisamente coincidió con el 'Pichón de Roces', Celta, Sevilla, Las Palmas y Universidad. «Lo aprecio mucho y ojalá todo salga bien y se recupere pronto», añadía.
De toda España
Pero también por los aficionados. Y no sólo rojiblancos. Sino de todos los puntos de España. Los mensajes de apoyo al gijonés se contaron ayer por decenas en la página web de EL COMERCIO. «Mi padre dice que valía más verte a ti diez minutos que a todos los demás noventa. ¿Mucho ánimo! Recupérate y celebra el ascenso con todos los que tanto te admiran», escribía un seguidor rojiblanco bajo el pseudónimo 'Sigur'. En la misma línea se manifestaba otro aficionado: «Es el futbolista con más clase y más elegante que ha pasado por El Molinón en los últimos 30 años. Espero que se recupere pronto y reciba el apoyo que se merece».
La lista de mensajes creció a medida que la noticia se propagó por toda la geografía nacional. «Venga pillín, que tú vales', rezaba el mensaje enviado por Javi desde Zamora. «No te dejes vencer. Te esperamos el miércoles en Mareo para jugar la pachanga de veteranos», indicaba, por su parte, Tino.





