
Una patria común en la que conviven durante siete días varias geografías del mundo y que fue saludada por el concejal de Cultura, Justo Vilabrille, como un «magnífico compromiso no sólo con la cultura, a través de la literatura, sino con la educación, a través del pensamiento de quienes aquí se den cita». Vilabrille, que agradeció muy especialmente el tema elegido este año para central la mayor parte de las mesas redondas y los debates, expresó que «es importante que la vanguardia del pensamiento, que son los escritores, esté atenta al cambio climático que es una cuestión de todos».
El homenaje a Allende, que se prolongará a lo largo y ancho del programa del viernes, con un tributo a los pies de su escultura, en la plaza de Roces que lleva su nombre, reunirá a todos los escritores chilenos que han respondido a la cita del Salón y contará con un segundo tributo, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto (CCAI), sede central de todo el certamen, en el que participan el autor español Mario Amorós y los chilenos Bruno Serrano y Sepúlveda.
Las novedades
El certamen literario mantendrá su estructura tradicional, con presentaciones de las novedades editadas a ambos lados del Atlántico, exposiciones de fotos, cuentacuentos, incluso teatro, para niños y también para adultos, en diferentes sesiones (matutina y nocturna). Pero este año además los nuevos libros contarán con un escenario nuevo, un café literario, que se creará en el centro del CCAI, para albergar las presentaciones.
Los ya esperados encuentros de escritores y estudiantes, habitualmente celebrados en los centros escolares, este año tendrán un marco más en el Jardín Botánico, lugar, «ejemplar», en palabras de Sepúlveda, «para reflexionar sobre espacios naturales».
El taller de traducción este año contará no sólo con su habitual actividad, que durante los siete días del Salón girará en torno a Ramón Pernás, sino con un premio destinado a quienes trasladan la literatura de unas lenguas a otras. Se trata de la primera edición del Premio Internacional de Traducción Claude Couffon, que se ha creado con la colaboración del Instituto Cervantes. El Salón quiere, finalmente, ser y es un «balance de la realidad literaria iberoamericana y de la relación de los escritores con algo tan complejo como la vida», según el escritor que lleva sus riendas desde la primera edición. Y precisamente por esa relación inexcusable con la vida y «porque también el medio ambiente es todo un desafío para la creación literaria», el lema de este año es 'La tierra somos todos'. Bajo ese título «los escritores tenemos que aportar nuestro punto de vista sobre asuntos como la huella ecológica global, los nuevos conceptos de la gobernanza política encargada de regir ecosistemas globales que incluyen a la naturaleza, pero también al hombre y sus esperanzas», dijo Sepúlveda.
Los escritores
Entre los escritores que acudirán este año destacan María Novo, una de las mayores expertas en Europa en temas de responsabilidad civil y medio ambiente; Elicura Chihauilaf, poeta mapuche y una de las voces más importantes de la poesía amerindia, y Lucas Chiape, escritor, fotógrafo y activista de la ecología impulsor del proyecto 'Lemu', el corredor forestal más largo del planeta.Estarán también viejos conocidos como Mario Delgado Aparaín, José Manuel Fajardo y Antonio Sarabia y Jesús del Campo.
El Salón albergará también por primera vez la presentación en España de la última edición del Premio Primavera de Novela, ganado este año por Sánchez Vidal con 'Nudo de sangre' y Luis de Val, finalista con 'Crucero de otoño'. Se presentará la edición del último Premio Café Gijón, 'Madre mía, que estás en los infiernos', de Carmen Jiménez, y el libro con el que el gijonés David Barreiro, consiguió el Premio Asturias Joven de Narrativa, 'Relatos post industriales'.





