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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

Motor

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El brasileño Massa eclipsa a todos en Estambul Park
El piloto de Ferrari logra su tercera 'pole' consecutiva, por delante de los McLaren de Kovalainen y Hamilton Fernando Alonso, con buenas sensaciones, ocupará hoy la séptima plaza de la parrilla de salida

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El brasileño Massa eclipsa a todos en Estambul Park
COORDINACIÓN. Los mecánicos de la escudería Renault empujan los monoplazas de Fernando Alonso, a la derecha, y Nelson Piquet al interior del box al término de la segunda sesión de la calificación. / RENAULT
Felipe Massa siempre guarda un verbo ácido en su vocabulario. Ese pellizco de soberbia tan común al gremio de los pilotos al que no escapa casi ninguno. Es gente que negocia mal con la crítica, con cualquier asomo de duda sobre sus facultades y que mira a la tribu periodística como un enemigo, como un mal necesario. La culpa siempre es del coche. Nada nuevo bajo el sol en una relación de usual tormentosa entre deportistas y plumillas.

El brasileño hizo ayer la 'pole position' en Turquía, su tercera conquista consecutiva, un aditivo sin colorantes para la pregunta que voló rauda hacia su imaginación. ¿Es tu circuito fetiche?, se le inquirió. Y él, como hacen casi todos los pilotos menos Raikkonen ante una cuestión incómoda que en este caso ni siquiera lo era, lanzó un derrote para propagar su autoestima. «En muchos circuitos tengo esa sensación. Soy competitivo en casi todos. Hice seis 'poles' el año pasado, ¿eh?». Hay que ver... Es lo que hay en la era de los comunicados, de la propaganda pura y dura tanto en el deporte como fuera de él.

Los dardos envenenados vuelan a diario en la F-1. «Massa estaba en la asociación de pilotos porque estaba Schumacher. Y como ya no está, pues él tampoco», dijo Fernando Alonso del brasileño el viernes. «Esto es un club de pirañas. Si alguien quiere formar parte de la Fórmula-1, le diré que no lo haga. Y en cierto modo, siento que no volveré a meter mis dedos en él», declaró Aguri Suzuki, el padre de la criatura Super Aguri que acaba de ser barrida de la parrilla y que ayer, un par de días después de su entierro, era pasto del olvido. Como la vida misma.

Alonso mira con catalejo estas guerras. Sereno y sin vena en el cuello, sigue alabando el trabajo de Renault por mejorar el coche que él eligió en su regreso de McLaren. No parece enfadado por pelear desde el pozo, aunque 2008 sea un año de aparente paso invisible por el 'paddock'. Ayer acabó séptimo con buenas sensaciones, dijo: «Más o menos estamos funcionando como esperábamos. No hay ninguna sorpresa. En Barcelona dimos el primer paso y ahora aspiramos a más. Espero poder estar dentro de poco tiempo cerca de la primera línea».

Mientras tanto, Massa condujo a Ferrari hacia otra sesión de desfile por las pistas del planeta. Salvo que McLaren-Mercedes y Lewis Hamilton digan lo contrario, la presente edición del Mundial pinta en plan monólogo de los italianos, que han conseguido tres de los cinco primeros puestos del sábado y tres de las cuatro victorias el domingo.

Consciente de haber cultivado a conciencia su jardín de Estambul, Felipe Massa se explayó algo más conciliador cuando afirmó que «me siento como en casa. Aquí conseguí la primera victoria de mi carrera y me siento realmente motivado para volver a ganar otra vez».

Kimi, con problemas

Lo tendrá que hacer frente a la posición de los McLaren, su único adversario a la vista porque Kimi Raikkonen, su compañero que no amigo, ha demostrado en numerosos lances un señorío sin igual a la hora de repartir dividendos y no discutir por el triunfo con el otro inquilino de su garaje.

Kovalainen regresó al primer plano desde una cama en el Hospital General de Cataluña. Segundo, su mejor clasificación desde que ingresó en este universo de la velocidad. Por eso gastaba cara de malas pulgas Lewis Hamilton, conciso en su alocución ante los medios, breve y molesto, «descontento», según sus palabras. Le había ganado su compañero de equipo y recién salido de un accidente brutal. ENVIADO ESPECIAL

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