Contiene 'Nada grave' 27 poemas inéditos en los que el poeta de la experiencia dice adiós a la vida. Son poemas que nadie conoció antes de su muerte. Ni siquiera su esposa, Susana Rivera, pudo leerlos antes del 12 de enero pasado, día en que el corazón de González dejó de latir. Son versos más bien, tristes, duros y hasta deprimentes. Son los versos que estaban detrás de la respuesta que daba a sus amigos interesados por saber si habría nueva materia en sus papeles de poeta. «Tengo alguna cosa», les decía y esa «cosa», que contaba le había salido «muy negra», llega la semana que viene al mercado literario de la mano de su esposa y de su amigo el poeta Luis García Montero.





