
ACTIVIDADES PARA HOY
Los centros públicos que más niños tuvieron que excluir en primero de Infantil -curso donde más demanda se produce- fueron el Montevil, con 19 niños, y el Gloria Fuertes, Atalía y Severo Ochoa, con 18. Dentro de la red concertada, La Inmaculada se llevó la palma con 66 escolares no admitidos inicialmente.
A partir de hoy será el turno de las comisiones de baremación. Éstas deberán revisar las reclamaciones y tenerlas listas para el próximo lunes. Será entonces cuando las envíen a la Consejería de Educación. Y el martes, ésta los mandará a la Agencia Estatal de Administración Tributaria. Después de todos estos trámites, las listas definitivas de admitidos y no admitidos se publicarán, en cada centro, el próximo jueves día 22.
A partir de esa fecha, y hasta el 6 de junio, las comisiones de escolarización asignarán una plaza a los alumnos de Infantil y Primaria que no han sido admitidos en el centro que solicitaron como primera opción. Esos niños sabrán en qué centro estudiarán el próximo curso el 9 de junio. Finalmente, todos los padres podrán formalizar la matrícula de sus hijos en el centro donde hayan conseguido plaza a partir del 13 de junio y hasta el 26 de ese mes.
Colegio del centro
La mayor preocupación de los padres del colegio Jovellanos no ha sido conseguir una plaza para el próximo curso, sino las obras que se están realizando en el solar anexo al centro y que tiene «vigilante» a toda la comunidad educativa. Además, en mente de todos está poder estrenar el nuevo aulario, que se edificará en ese terreno, el próximo año. Para ello, será necesario que su construcción no sufra más retrasos. De momento, el primer paso ya está dado.
Las excavaciones necesarias para la cimentación del nuevo edificio ya han empezado. La pasada semana, la empresa Alcuba recibió las licencias del Ayuntamiento necesarias para el comienzo de las obras y, según comentó ayer el director del colegio, Mario Suárez del Fueyo, «hay zonas en las que ya han removido hasta un metro de profundidad, aunque el desnivel del terreno obliga a que la perforación sea aún más abajo».





