El Sporting jugará esta tarde también en Mendizorroza, campo del Alavés y en el Escribano Castilla, feudo del Granada 74. El resultado de los rojiblancos está ligado a lo que hagan la Real Sociedad, en el campo vitoriano, y el Málaga, en Motril.
Sobre el papel, el encuentro más complicado lo tiene el Málaga, ya que una derrota del Granada 74 podría convertir a los granadinos en equipo de Segunda B, en función de lo que hagan el Córdoba, ante el Racing de Ferrol, en El Arcángel, y el Cádiz, en el Ramón de Carranza, ante el Sevilla Atlético.
La Real también podría condenar al Alavés, aunque las combinaciones posibles para que el equipo vitoriano quede matemáticamente descendido son escasas. En cualquier caso, una derrota lo dejaría a las puertas de Segunda B, con obligación de ir a ganar a Vigo en la última jornada y esperar otros marcadores, en el mejor de los casos.
El Sporting confirmará el ascenso si gana en Castalia y no lo hace la Real o pierde el Málaga. En el caso de que los rojiblancos empaten en el campo castellonense, también rubricarían el regreso a Primera si los donostiarras pierden en Mendizorroza. Sólo en el caso de perder y que gane la Real, los rojiblancos pasarían a no depender de sí mismos en la jornada final y eso, si no pierde el Málaga.
La ventaja de la que disfruta el conjunto gijonés es el hecho de que sus rivales directos en la lucha por las dos plazas de ascenso pendientes de cubrir visitan a equipos que tienen la permanencia en juego.
El Sporting es el que mejor lo tiene. Además de tener un rival que no se juega nada en la clasificación, más que la honra y la defensa del quinto puesto, los rojiblancos dependen de sí mismos. Incluso un empate les vale, si en la última jornada ganan al Eibar en El Molinón, en un encuentro que, pase lo que pase, el papel se agotará en dos días o menos.
El Málaga, en declive
El Málaga afronta el tramo final liguero en una línea descendente, lo que levanta una profunda preocupación en el seno del club. Después de aventajar al Sporting en ocho puntos más el coeficiente particular, el equipo de Muñiz entró en la peor fase de la temporada, hasta hacer peligrar sus opciones de ascenso.
La ventaja que tiene el equipo andaluz es que aún depende de sí mismo. En caso de igualar a puntos, gana al Sporting, pierde con la Real Sociedad y quedaría fuera si hay un triple empate. De todas formas, esta tarde tiene un compromiso incómodo en Motril, en un campo difícil, de dimensiones reducidas, frente a un rival mejor adaptado a un irregular terreno, aunque también en una línea descendente. La incorporación de Marcos Alonso no tuvo la repercusión esperada en un equipo que, en caso de descenso, su futuro está lleno de dudas, por su falta de estructura e, incluso, de afición.
La Real debe esperar
El otro candidato es la Real Sociedad, cuya línea fue irregular en toda la campaña, aunque recuperó gran parte del terreno perdido en la segunda vuelta. La incorporación del sevillista Martí resultó clave en la resurrección del equipo donostiarra. Es el único de los tres que no depende de sí mismo y podría perder todas las opciones de ascenso si sale derrotado de Mendizorroza y gana el Málaga en Motril y no pierde el Sporting en Castellón, caso en que malagueños y sportinguistas ya serían de Primera.
Para la Real es una lucha fraticida. El duelo vasco decidirá las opciones de ascenso para uno o de descenso para el otro. El encuentro tendrá un intenso ambiente y se disputará en un buen campo. El Alavés demostró que tiene un equipo competitivo, pero el problema del gol es demasiado acuciante.
En el caso de los partidos de la Real y del Málaga, los incentivos no tienen cabida, por la necesidad clasificatoria del Alavés y del Granada 74. En el caso del Castellón, hay algunas referencias, aunque se sabe que en Salamanca se quejaron de que una prima ofrecida no fue pagada. De todas formas, esta tarde no hay primas que valgan. El ascenso está en juego.