Las celebraciones llegaron a su fin y el Sporting ya piensa como equipo de Primera. Y quiere para su proyecto a Diego Castro. Ése es su primer objetivo. El club quiere contar con el centrocampista, por lo que en los próximos días se celebrará una reunión con Álvaro Torres, su representante, para tratar de llegar a un acuerdo y prorrogar el contrato que finaliza el 30 de junio.
El planteamiento del Sporting es una propuesta con unas cantidades en concepto de ficha que variarían en función de la categoría, por lo que en el caso de un descenso sufriría una importante rebaja.
Ese es el principal punto de discrepancia, puesto que el futbolista pontevedrés tiene otros ofrecimientos, en los que no influye la división en la que juegue.
Además del Sporting, Diego Castro tiene propuestas del Valladolid y Almería, de Primera, y del Celta y Murcia, de Segunda, entre otras. El principal deseo del futbolista gallego es jugar en la máxima categoría, en la que sólo disputó dos encuentros, de forma parcial, con el Málaga, hace dos temporadas, cuando pertenecía a la disciplina del filial malacitano. Debido al interés de los técnicos rojiblancos, habrá una nueva propuesta, que se analizará esta semana. Tanto Manuel Preciado como Emilio de Dios confían en que el jugador gallego siga en la plantilla, aunque en el consejo de administración hay menos optimismo, por las diferencias económicas.
Álvaro Torres, representante del jugador pontevedrés, tiene previsto reunirse esta semana con Alfredo García Amado, director general del Sporting, para tratar de llegar a un acuerdo. El encuentro está previsto para esta misma semana, pendiente de fijar la fecha. Diego Castro tiene la intención de irse de vacaciones la próxima semana con su futuro solucionado.
Diego Castro expuso que «siempre tuve al Sporting como primera opción» y matizó que «nunca lo descarté», aunque no le agrada una reducción de la ficha en caso de descenso. Ese puede ser el punto de discrepancia, aunque los dirigentes del club gijonés parecen dispuestos a mantener una postura firme en este aspecto. La duda de Diego Castro estriba en que está muy a gusto en Gijón, mientras que los equipos que lo pretenden no tienen una afición, ni una tradición futbolística como la del Sporting. Una propuesta similar le fue presentada al portero Roberto, quien no continuará en el Sporting, ya que está comprometido con Osasuna a través del intermediario Eugenio Botas, ya hace más de tres meses.
El guardameta gallego tiene previsto ofrecer esta mañana una rueda de prensa en la que explicará los motivos de su marcha a Osasuna. Roberto cambiará de equipo por cuestiones económicas, ya que el club navarro le ofrece una cantidad en concepto de traspaso, al llegar con la carta de libertad, más otro importe por la ficha, con un contrato por cuatro temporadas, a una media global de casi 600.000 euros por temporada, mientras que la oferta del Sporting es bastante inferior. El guardameta lucense tuvo otro ofrecimiento del Almería, pero, por razones deportivas, prefiere el equipo pamplonés, en el que debutará en Primera en la jornada inaugural, ya que el veterano Ricardo tiene cumplirá un partido de sanción.
Hace tres meses que en el club gijonés se conoce el destino de Roberto, por lo que se iniciaron las negociaciones para la contratación de un portero que luchará por el puesto con Sergio. El acuerdo con Bahía es casi total, pendiente de pequeños detalles, para el compromiso de Pichu Cuéllar, que se desvincula del Atlético, tras una campaña cedido en el Eibar. El cuadro técnico analizará esta semana la composición de la plantilla de la próxima temporada, que estaba pendiente de los ascensos de los dos primeros equipos.
Diego Castro es el único jugador de los que acaba contrato con el que se negociará su continuidad. El colombiano Hidalgo volverá a su país o al fútbol brasileño, mientras que Chus Bravo y Andreu está previsto que dejen el club. En un primer estudio, también se analizará una posible cesión de Joni, Landeira y De Lucas a equipos de Segunda División. Del filial, se está pendiente del acuerdo con Lora, que ambas partes dan por hecho.