El balneario de Poniente afronta su recta final después de un buen número de retrasos y complicaciones durante su construcción. Y las empresas que han invertido en él más de 15 millones de euros quieren mostrar a los gijoneses que la larga espera ha merecido la pena. De ahí que su plan de comercialización vaya a incluir al menos tres semanas de jornadas de puertas abiertas para los potenciales usuarios. La previsión inicial es hacerse con 10.000 abonados en un periodo de cinco años.
Según ha podido saber EL COMERCIO, la previsión es comenzar con estas visitas guiadas por el interior de las instalaciones -incluidas las de la clínica de fisioterapia Theramar- ya a partir de julio. Los recorridos permitirán ver y conocer la oferta global del nuevo equipamiento de ocio y salud, pero también disfrutar del uso gratuito en algunas partes previamente acotadas.
La organización detallada de cómo van a ser estas jornadas de puertas abiertas a la ciudad se terminará de perfilar la próxima semana y probablemente se dará a conocer públicamente durante la primera semana de julio. En cualquier caso, la idea es establecer un sistema de registro o cita previa para poder confeccionar los grupos, evitar aglomeraciones de gente y cuadrar las visitas guiadas a lo largo de las tres semanas que durará este proceso.
Esta especie de apertura previa del edificio termal para grupos reducidos permitirá detectar el alcance real de la demanda de Talasoponiente y fijar unas cifras de abonados para los primeros años de explotación comercial.
El desarrollo de estas acciones comerciales está sujeto, no obstante, por motivos de seguridad, a la construcción del nuevo acceso cubierto al centro de talasoterapia, obra que depende de la Autoridad Portuaria de Gijón. La marquesina acristalada, de 181 metros de largo, se construirá por módulos en una nave del polígono de Bankunión, en Tremañes. Y una vez ensambladas todas las partes se trasladará la estructura al dique curvo de Poniente para su instalación, que las empresas del balneario esperan que tenga lugar aproximadamente dentro de un mes. Por el momento, se han retirado todas las farolas del antiguo acceso y se han empezado a trabajar en las zapatas de cimentación de la nueva cubierta.
Sea como fuere, los inversores privados involucrados en el proyecto mantienen la idea, tal y como adelantó EL COMERCIO, de inaugurar el complejo para todo el público durante el mes de agosto. Y «si es posible en la primera quincena antes que en la segunda», por coincidir con las celebraciones de la Semana Grande y la Feria Internacional de Muestras y, por tanto, con el momento de mayor dinamización turística de Gijón.
La Unión Temporal de Empresas (UTE) del balneario gijonés, integrada por las firmas asturianas Jesús Martínez, Construcciones El Caleyo, Contratas Iglesias y la gallega Gaia Gestión Deportiva considera que abrir en esas fechas estivales «es un regalo» que la ciudad se merece por el año de demora acumulado por las obras. El horario de funcionamiento será de 9 a 21 horas de lunes a domingo.
Colocación de barandillas
En este momento las instalaciones están en su fase última de construcción y prueba, con los equipamientos informáticos, sistema de gestión, decoración del centro y últimos detalles para su puesta a punto. Falta aún, por ejemplo, la colocación de las barandillas del complejo, un suministro procedente de Barcelona que se ha visto afectado por la reciente huelga de transportistas.
En cuanto a los vasos de las piscinas, éstos se vienen llenando y vaciando periódicamente desde el pasado mes de mayo para efectuar pruebas de estanqueidad. Otro tipo de controles han revelado también que los caros y sofisticados mecanismos de climatización interior funcionan correctamente. Asimismo han arrojado resultados positivos los ensayos con el sistema de captación de agua marina de la zona de Poniente. Esa agua entra ya filtrada, pero aún falta añadirle los productos químicos que le conferirán las condiciones higiénico-sanitarias y, de paso, un mayor brillo.
A día de hoy también se está llevando a cabo todo el proceso de selección y formación tanto del personal especializado en las diferentes áreas que componen el centro como el equipo directivo que llevará la gestión del mismo. Talasoponiente ha contratado como responsables de mantenimiento y marketing a los gijoneses Marcos Fernández y Paula García, respectivamente. La dirección de todas las obras la supervisa, a falta del nombramiento de un nuevo gerente que sustituya a Susana de la Rubia, el ovetense Pedro Ibisate.
El periodo de formación de la plantilla durará 45 días y la idea es que en agosto todos los empleados tengan ya el rodaje suficiente para atender a los usuarios con los estándares de calidad que tienen los balnearios más punteros de España y Europa.
Tarifa plana
El secreto mejor guardado hasta el momento por los responsables de Talasoponiente es el acto de inauguración oficial de las instalaciones termales. Se sabe ya que será sonada y podría consistir en traer a Gijón rostros conocidos, así como algún espectáculo o demostración deportiva de primer nivel. En La Coruña, con motivo de la apertura de la Casa del Agua, Gaia -uno de los socios de Talasoponiente- llevó al grupo olímpico de natación sincronizada y a la compañía catalana Els Comediants, que ofrecieron un espectáculo de luz, agua y fuego.
El balneario se abrirá este verano con una tarifa plana que dará opción al uso de todos los servicios que el centro ofrece, tarifas correspondientes a la actividad deseada e incluso tarifas específicas para personas menores de 25 años, tercera edad o abonos matinales.