Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Avilés

RETALES DE COLORES

12.07.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Arte en la piel
Envuelven nuestro cuerpo aproximadamente 1,7 metros cuadrados de piel. Un lienzo de la madre naturaleza que como los maorís, está de moda personalizar. Mientras ellos utilizaban el 'moko' (tatuaje facial tradicional) para marcar el clan al que se pertenecía y contar su propia historia, hoy en día prima lo ornamental.
Unos incorporan lo que está en boga: dragones, crucifijos, anclas. o ese pequeño detalle playero en los tobillos. Si antes se llevaba grabado en la piel el nombre del ser amado, ahora también se añade el de cada retoño. Otros invocan fortuna, salud o protección, y no dudan en grabarse máximas en complejas lenguas.
Como soy de naturaleza desconfiada, no me veo añadiendo a mi anatomía cualquier axioma espiritual en camboyano. Con la suerte que tengo para lo exótico, me van a dar el cambiazo y en vez de una plegaria para la buena suerte, igual acabo con el anuncio de un supermercado. Voy a seguir fiel a mi San Judas Tadeo, que le tengo más confianza.
Me reservo y confieso: algunos tatuajes los encuentro tentadores, pero dos aspectos de mi personalidad se rebelan; temo que son producto de la inmadurez. Miedo ancestral a los utensilios punzantes y tendencia a considerar cansino lo que no varía en un par de semanas.
Así que, como los antiguos maorís, prefiero que mis marcas corporales cuenten mi historia pero sin tinta, y me conformo con las muescas dejadas por el batallar de la vida, como la vacuna de la viruela en el brazo, algún pequeño socavón de la varicela, los arañazos del gato...
¿Recuerdan cuando presumíamos de niños de nuestra particular colección de postillas en las rodillas y en los codos como trofeos ganados en una guerra? De todas formas, lo verdaderamente importante, se lleva tatuado en el alma, que quizás se ve menos, pero es imposible borrar.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS