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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 25 mayo 2012

Avilés

¡PÁSAME EL BALÓN, VALERÓN!

15.07.08 -

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Fumanchú, emergente
L os de mi generación -pasando ya de los cincuenta, eso sí, por poco- supimos por la enciclopedia Álvarez que en el globo terráqueo había otras razas además de la nuestra, la blanca. Aquel portento del saber concentrado, que era el único texto con el que contábamos para ahuyentar la ignorancia, nos descubría, con gran asombro por nuestra parte, por lo menos por la mía, que bajo el cielo protector, pero en otras tierras, otras razas poblaban el mundo: la negra, la amarilla, la cobriza.Más tarde, gracias al cine, la televisión o lecturas más o menos piadosas, corroboramos aquella sospecha: los blancos nos estábamos solos en la faz de la tierra, otros seres nos disputaban el favor de los dioses. Además, la indagación empírica nos confirmó todo aquello cuando por las calles de la cuidad veíamos deambular a los tripulantes de barcos extranjeros, con sus caras redondas de ojos rasgados o de brillo cobrizo; o cuando aquella chica mulata apareció por nuestra calle para trabajar en un conocido club -la calle de mi infancia y juventud fue Marcos del Torniello; supongo que ya se habrán percatado de qué club hablo--y de cuya vida y milagros, Guillermo, su vecino y el nuestro -que en la actualidad por mor de la reconversión es un cuasi orondo y risueño taxista de conducción muy arijana- nos daba cumplida cuenta.
En las películas de la época, los más despreciables malvados eran casi siempre de otras razas distinta a la nuestra, como por ejemplo el cruel Fumanchú, cuya enfermiza obsesión no era otra que la de destruir la civilización occidental. Me pregunto si ello era porque aquellos guionistas de películas de serie B intuían que algún día los descendientes de sus perversos personajes pondrían en jaque nuestra próspera economía, esta vez sin más violencia que una decidida voluntad de sacudirse la miseria, desencadenante del actual desequilibrio de la oferta y la demanda mundial de productos para el consumo.
A todas éstas, Guillermo: ¿Qué es de la chica mulata? ¿Es abuela? ¿Sus nietos pertenecen al mundo de las jubilaciones anticipadas, al de los pujantes países emergentes, o al sub-mundo de los sumergidos? Ponme al corriente, mándame un 'e-mail', que un taxista arijano como tu, seguro que domina las nuevas tecnologías con soltura.

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