El abandono de un ternero muerto en la explotación ganadera del barrio de Sindulfo, el fin de semana pasado, fue la gota de agua que colmó el vaso de la paciencia de los vecinos. La Asociación 'Xuníos' se ha hecho eco de sus demandas y el presidente de la entidad, Benigno García Cayón, aseguró ayer a este diario que se están recopilando datos para presentarlos en la reunión que será solicitada al concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Enrique Bueno, con el fin de «exigir que legalice su situación».
La denuncia por estos hechos fue presentada ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y se basa en que el animal apareció muerto en la noche del pasado día 10 y no fue retirado por los propietarios de la explotación ganadera. La legalización de la ganadería sigue pendiente desde que sus propietarios hubieran presentado un proyecto, el pasado mes de abril, que contemplaba la construcción de una zanja para instalar una tubería de drenaje para los purines, cuyo vertido perjudica por sus olores a los vecinos de las fincas colindantes.
Bueno había firmado, en el pasado mes de febrero, la resolución que otorgaba a los propietarios de la explotación ganadera de Sindulfo el plazo de un mes para regularizar su situación. En el caso de que en este periodo no se produjesen los cambios necesarios para ello, el Ayuntamiento procedería a su cierre. Alrededor de un mes más tarde los propietarios de la explotación ganadera presentaron el proyecto para su legalización. A esta situación se llegaba después de que el Ayuntamiento presentara una denuncia ante el Seprona contra la explotación ganadera, a finales del pasado mes de enero, por el vertido de purines en una vivienda colindante.
«Queremos que el propietario entienda que esta Corporación no va a consentir que permanezca esta situación de ilegalidad, este desprecio el Ayuntamiento y los vecinos de las fincas colindantes», aseguraba Bueno.
El edil recordó que hace 12 años que la explotación ganadera permanecía en esta situación de ilegalidad a pesar de las resoluciones adoptadas en este tiempo y apuntaba que «el propietario se ha estado riendo de las diferentes corporaciones hasta el momento, pero este concejal no va a permitir que esta situación continúe».
El edil recordaba el plazo de tres días que le había dado el anterior equipo de gobierno para regularizar la situación de la granja, «tres días que se convirtieron en tres años», opinaba. Los vecinos ahora creen que la situación ha llegado al límite.