La Fiscalía de la Audiencia Nacional respaldó ayer que este tribunal abra diligencias penales para perseguir el asesinato de al menos 4.460 españoles que murieron entre 1942 y 1945 en tres campos de concentración nazis.
Este departamento, dirigido por Javier Zaragoza, reclamó al juez instructor Ismael Moreno que admita a trámite la querella presentada en junio pasado contra cuatro miembros de las SS ('Schutzstaffel' o 'Escuadrones de Protección', organización de seguridad del partido nazi) por David Moyano, superviviente de los campos de exterminio, y por tres familiares directos de otras víctimas españolas. El juez Moreno deberá decidir en los próximos días si abre la investigación y adopta las primeras diligencias.
El Ministerio Público, en su informe, también apoya que el juez instructor impute a los cuatro querellados los delitos de lesa humanidad y genocidio, y está de acuerdo con los denunciantes, asesorados por el equipo de abogados Nizkor, en que la Audiencia Nacional inicie ya los trámites para pedir a las autoridades de Estados Unidos, donde residen estos presuntos criminales de guerra desde hace décadas, su extradición a España.
Los sospechosos son Johann Leprich, Anton Tittjung, Josias Kumpf y Iwan Demjanjuk, miembros del batallón Totemkopf de las SS, que sirvieron como guardias en los campos de exterminio de Mauthausen (Austria) y Sachsenhausen y Flossenbürg (Alemania).
Fuentes de la Fiscalía indicaron que si al final es localizado Aribert Heim, 'Doctor muerte', el médico alemán que asesinó a miles de judíos con sus experimentos en Mauthausen, también reclamarán su imputación en el sumario y su extradición a España.
Tanto los abogados de Nizkor como la Fiscalía tienen fundadas esperanzas de que Estados Unidos autorice la extradición de los cuatro nazis si el juez Moreno se la reclama. En los últimos veinte años el Gobierno norteamericano ha retirado a todos ellos la nacionalidad estadounidense, tras enterarse de que habían servido en las SS.
El informe de la Fiscalía considera acreditado, «con numerosos informes y pruebas», que los cuatro nazis participaron en la persecución y castigo de las personas que ingresaban en los campos», que eran miembros de este batallón de las SS y que prestaron servicio como guardias armados en los campos nazis.
Programas de exterminio
Los documentos en poder de Nizkor prueban que entre 1942 y 1945 llegaron a Mauthausen unos 7.000 españoles, de los que sólo sobrevivieron 2.700; que en Sachsenhausen murieron entre 85 y 100 compatriotas, y que en Flossenbürg fueron asesinados al menos 60 españoles. Los mismos datos indican que los asesinados eran, en la práctica totalidad, combatientes republicanos que huyeron a Francia en 1939, al concluir la guerra civil, y que fueron arrestados al caer el país vecino en manos de los nazis en los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial. Hasta su captura lucharon como voluntarios junto al Ejército francés.
Estos prisioneros, según el informe fiscal, fueron sometidos «a programas de exterminio diseñados por el sistema nacionalsocialista, siendo retenidos en contra de la voluntad por razones de raza, religión, nacionalidad o convicciones políticas».