El Ejército ha tomado el Palacio Presidencial y mantiene rodeadas las sedes de la televisión y la radio estatal. /AFP

Los militares están apostados en la sede del Palacio Presidencial. /AFP

Los militares están apostados en la sede del Palacio Presidencial. /AFP

El presidente mauritano Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdallahi. /AFP

El primer ministro, Yahya Ould Ahmed El Waghef. /AFP

Uno de los últimos viajes oficiales del presidente de Mauritania, acompañado de su mujer, fue la visita a Palma, donde fueron recibidos por los Reyes en el Palacio de Marivent en julio pasado. /ARCHIVO
Un golpe que sucede a otro
Mauritania es un país fundamentalmente desértico de más de tres millones de habitantes situado a caballo entre el África negra y el África árabe.
El presidente Abdallahi se había convertido en el primero en ser elegido democráticamente. El general que le ha derrocado había formado parte, al igual que los otros golpistas, de la junta militar que tomó el poder hace justamente tres años en otro golpe de Estado. Por entonces, Abdallahi fue considerado el "títere" de la junta militar.
El golpe de Estado incruento del 3 de agosto de 2005 -cometido mientras el presidente Maaouya Ould Sid Ahmed Taya asistía a los funerales por el Rey Fahd de Arabia Saudí- dio pie al surgimiento de un Consejo Militar para la Justicia y la Democracia dirigido por el jefe de la Policía Nacional y desde entonces presidente del país, Ely Ould Mohamed Vall.
En medio de las condenas internacionales y tras la reforma de la Constitución, se inició un proceso democratizador que culminó en las elecciones de marzo de 2007, que dieron el poder a Abdallahi, considerado el candidato de la junta militar. Abdallahi asumió el poder en abril de 2007.
Un centenar de españoles en el país
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, se mantiene en "permanente contacto" desde Pekín con la Embajada de España en Mauritania.
Fuentes del departamento han señalado que el objetivo de la legación española es "asegurarse de que la colonia española se encuentre en perfecto estado", "bien y tranquilos".
El Ministerio calcula en unos 100 el número de españoles residentes en Mauritania, la mayoría de los cuales está en Nuakchott, aunque debido al periodo estival es probable que muchos de ellos estén fuera del país.
Un contingente de la Guardia Civil con alrededor de 25 agentes permanece, con "normalidad", destacado en Nuadibú (al norte), desde donde realiza patrullas conjuntas con las autoridades mauritanas para el control de la salida de cayucos hacia España. Actualmente cuentan con el apoyo de la patrullera 'Río Duero'.
El Ejército captura al presidente del país y al primer ministro y toma la televisión estatal
Se ha creado "un Consejo de Estado" presidido por el jefe de Estado Mayor del Ejército
El golpe responde a la orden presidencial de destitución de la cúpula militar
Exteriores calcula en un centenar los españoles residentes en el país, la mayoría en Nuakchott
La tensión se ha disparado en Mauritania después de que el presidente, Sidi Mohamed Uld Cheij Abdallahi, destituyera a la cúpula militar. La respuesta del Ejército no se ha hecho esperar y ha capturado al máximo mandatario del país y al primer ministro, Yahya Ould Ahmed El Waghef.
Los primeros movimientos del golpe de Estado se habían apreciado poco antes, cuando el jefe de la Guardia Presidencial, el general Mohamed Uld Abdelaziz, había tomado la residencia del presidente en la capital, Nuakchott, y los soldados habían rodeado la televisión estatal.
Los jefes del Ejército mauritano han anunciado la creación de "un Consejo de Estado" presidido por el jefe de Estado Mayor del Ejército, el general Mohamed El Ghazuani, y se han referido al derrocado Abdallahi como "ex presidente". La capital está tomada por los militares y la Policía, que han recurrido a los gases lacrimógenos para dispersar a los partidarios de Abdallahi.
Cortadas las comunicaciones
No hay noticias del estado de los dirigentes capturados. Únicamente la hija del presidente ha denunciado que la Guardia Presidencial le mantiene secuestrado y que ha perpetrado un golpe de Estado. "Agentes de seguridad del BASEP (Batallón de Seguridad Presidencial) llegaron a nuestra casa hacia las 9.20 (11.20 en España) y se llevaron a mi padre", ha declarado a Reuters.
También el portavoz de la Presidencia de la República mauritana, Abdulay Mamadú Ba, ha calificado de "golpe de Estado contra la legitimidad" la detención del presidente y el primer ministro. Según ha relatado, "los jefes del Ejército entraron en el palacio presidencial, llevaron al presidente y al primer ministro a un cuartel del Estado mayor, cortaron todas las comunicaciones y no permitieron a los funcionarios del palacio presidencial llegar a sus oficinas".
Asonada en plena crisis política
El golpe se ha producido después de que el presidente ordenara la destitución de Ghazuani, y de Abdelaziz. En el comunicado emitido por la televisión estatal, los generales han rechazado estas destituciones. Además, la asonada llega en plena
crisis política porque el pasado mes de mayo el Ejecutivo
dimitió en pleno acosado por las críticas ante la imparable subida de los precios de los alimentos y por los atentados del brazo magrebí de Al Qaeda.
El nuevo Gobierno duró poco. Renuncio el pasado mes de julio por la amenaza de un voto de censura que no iba a superar. El tercer gabinete en dos meses nació debilitado porque no contó con el apoyo de dos antiguos aliados, la Unión de Fuerzas de Progreso (UFP) y el partido islamista Tawassoul. El cargo de primer ministro lo asumió Yahya Ould Ahmed El Waghef, un hombre cercano al presidente que además lidera el partido ADIL, al que pertenece Abdallahi.