El presidente del Real Grupo de Cultura Covadonga, Enrique Tamargo, manifestó a EL COMERCIO que se siente vinculado con todo lo firmado por antiguos presidentes de la entidad, en contestación a preguntas sobre el resultado del informe jurídico que solicitó para conocer si el acuerdo de fusión firmado por Ángel Cuesta y Juan José García Rúa le obliga a fusionar ambas sociedades.
Pero Tamargo no piensa ahora en cumplir compromisos, sino en realizar voluntades. La propia, porque «creo que el Centro Asturiano es bueno para el Grupo», y, sobre todo, la de la mayoría de los socios, que aprobaron el proceso de fusión en asamblea. «Lo único que digo es que esa aprobación se produjo referida a determinadas circunstancias y que tenemos que comprobar que esas circunstancias se mantienen».
Tamargo se mostró más convencido que nunca de que la fusión del Grupo con el Centro Asturiano se hará dentro de la máxima normalidad, pero hizo hincapié en la necesidad de actuar con calma y tranquilidad. «No hay motivo para que surjan problemas. Creo que se dan las condiciones aprobadas en asamblea, pero tengo que comprobarlo, porque al que le corresponde firmar es a mí y eso implica una gran responsabilidad que tengo que asumir con plenas garantías».
El presidente grupista hace un llamamiento a la calma, «porque algunos se ponen muy nerviosos cada vez que sale a la luz este tema. Yo estoy muy tranquilo y convencido de que no habrá problema para realizar la fusión».
Lo que más disgusta a Enrique Tamargo del acuerdo suscrito por Ángel Cuesta y Juan José García Rúa es que se haya impuesto un plazo de un mes para concretar la fusión, porque entiende que ese plazo será imposible de respetar escrupulosamente. Pero, después de más de tres años de gestación del proyecto, Tamargo entiende que es más importante concluirlo bien que hacerlo precipitadamente.
Sobre las nuevas instalaciones que tendrá el Grupo, su presidente no sólo elogia las posibilidades que ofrece la finca de Mareo, sino también la conveniencia de disponer de un local en el centro de la ciudad, en referencia al edificio del paseo de Begoña.
Una cosa que advierte Tamargo es que la inversión en la finca de Mareo no podrá ser inmediata, ya que el estado de las cuentas grupistas, tras la construcción del nuevo Pabellón Verde, no lo aconseja.
Tamargo insistió en que se puso en contacto con la directiva del Centro Asturiano antes de que la Audiencia Provincial hiciera definitiva su resolución desestimatoria de la impugnación de la asamblea que aprobó la fusión y espera que en setiembre se celebre una reunión con los responsables de la sociedad que será absorbida para comprobar que las condiciones son las aprobadas en la asamblea.