Soldados golpistas vigilan las instalaciones de la radio mauritana. /AFP
Relaciones bilaterales con España
Mauritania es uno de los países de África con los que España mantiene una intensa cooperación en materia de control de flujos migratorios, que incluye la actuación de patrulleras de la Guardia Civil para vigilar sus costas.
La colonia española en Mauritania, compuesta por más de 150 personas, (32 de ellas cooperantes), se encuentra "bien y tranquila", según el Ministerio de Asuntos Exteriores. Este Departamento está en "permanente contacto" con la delegación diplomática en Nuakchot, donde "se han desplegado militares por las calles", pero "no se ha oído ni un solo tiro", han detallado fuentes diplomáticas.
En la actualidad, faenan en aguas de este país unos treinta pesqueros españoles, en su mayoría gallegos, que hasta el momento no han registrado problema alguno como consecuencia del golpe de Estado. Así lo ha indicado el presidente de la Asociación Española de Titulados Náutico Pesqueros (Aetinape), José Manuel Muñiz, quien ha precisado que a bordo de los barcos podría haber entre 150 y 200 españoles, en su mayoría oficiales y técnicos.
En Zaragoza, el pabellón de Mauritania en la Expo Internacional mantiene su actividad y sus empleados trabajan con normalidad, sin que haya tenido incidencia alguna el golpe de Estado. Las relaciones económicas entre España y Mauritania han ido mejorando en los últimos años, y el Gobierno español ha decidido recientemente condonar la deuda de este país, con el que también ha firmado hace pocas semanas un acuerdo recíproco de promoción de inversiones.
Tras el
golpe de Estado perpetrado ayer en Mauritania, el recién formado Consejo de Estado ha anunciado que ha puesto fin a los poderes del primer presidente de la República elegido democráticamente, Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdallahi, investido el pasado 19 de abril de 2007 y
derrocado ayer, y ha dado a conocer su voluntad de organizar elecciones presidenciales "libres y transparentes" en un período que será "lo más corto posible", según ha informado la
Agencia Mauritana de Información.
El Consejo de Estado ha explicado en un comunicado que tomará las medidas necesarias para garantizar la continuidad del Estado. Asimismo, supervisará, junto con las instituciones, la clase política y la sociedad civil, la celebración de las elecciones presidenciales, que permite "reactivar el proceso democrático y refundar las bases permanentes". Los golpistas aseguran, además, que "el Alto Consejo de Estado se compromete a respetar todos los tratados y compromisos internacionales y los convenios que Mauritania ha suscrito".
Además del hombre que encabezó el golpe de Estado, el general Mohamed Ould Abdelaziz, hasta horas antes del golpe jefe del Estado Mayor del Presidente de la República (la Guardia Presidencial), el Consejo lo formarán otros tres militares, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Mohamed Ould Cheikh Mohamed Ahmed; el jefe del Estado Mayor de la Guardia Nacional, el general Félix Negri; y el jefe del Estado Mayor de la Gendarmería, Ahmed Ould Bekrin. Todos ellos habían formado parte de la Junta Militar que tomó el poder hace justamente tres años en otro golpe de Estado.
Moratinos pide la vuelta a la normalidad democrática
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha pedido a los golpistas mauritanos que recuperen "lo más rápido posible" la normalidad y regrese "a la senda democrática y parlamentaria", tras señalar que lo sucedido en las últimas horas no se puede aceptar "en ningún momento".
En declaraciones a Radio Nacional de España desde Pekín, Moratinos ha reconocido que está siguiendo muy de cerca los acontecimientos en Mauritania y que la situación de la colonia española -integrada por alrededor de 150 personas- es de "tranquilidad" y "de plena normalidad".
Tras señalar que estaba satisfecho del rumbo democrático que había tomado Mauritania, el jefe de la diplomacia española ha condenado el golpe de Estado registrado ayer y ha pedido a los actuales dirigentes que vuelvan "por la senda parlamentaria, democrática e institucional". El ministro ha recordado que las relaciones con un país como Mauritania son estratégicas para España en todos los sentidos, pero que también lo son para el país africano.