Gijón se solidarizó esta tarde con una concentración silencios con la familia de la joven dominicana María de León Reyes, de 37 años, cuyo cadáver fue hallado estrangulado el pasado martes en el domicilio de su ex novio, al que la Policía continúa buscando como principal sospechoso del crimen.
La mujer fallecida, madre de dos niños de 10 y 16 años, fue enterrada esta tarde en el cementerio de Deva escasos minutos antes de que se iniciase en el Campo Valdés una concentración de repulsa contra la primera muerte relacionada con la violencia machista que se ha registrado en Asturias en lo que va de año.
A la concentración, en la que participaron unas doscientas personas, se sumó la familia de la víctima así como numerosos compatriotas residentes en Gijón y en otros puntos de Asturias que portaban una bandera de la República Dominicana.
Los familiares, acompañados por la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso; la consejera de Presidencia del Gobierno asturiano, María José Ramos, y la Procuradora General (Defensora del Pueblo) del Principado, María Antonia Fernández Felgueroso, se situaron tras una pancarta con la leyenda: "Contra la violencia hacia las mujeres".
Antes de guardar dos minutos de silencio en memoria de la fallecida, una joven, amiga de la familia, ha leído un comunicado elaborado por el Consejo de las Mujeres de Gijón que afirmaba que los sueños, afectos y esperanzas de María de León Reyes habían sido destruidos por el crimen, "por la violencia machista de un canalla".
"Una mujer demasiado joven para perder la vida, una trabajadora, una mujer que luchaba por sí misma y por sus hijos. Una mujer, cuya pérdida lloramos hoy, desde la impotencia, toda la comunidad dominicana y asturiana", añadía el manifiesto.
Asimismo, el Consejo de las Mujeres de Gijón mostraba su "horror" y "rechazo" por una violencia contra las mujeres "que no cesa" y emplazaba a los hombres "a movilizarse, actuar, proponer, cambiar, para que nunca más se hable de crímenes pasionales y que nunca mas disfracen de amor lo que no es más que poder, dominio y violencia".
Por último, el comunicado trasladaba su apoyo hacia las mujeres "que viven en el miedo y en el sufrimiento bajo el dominio de un torturador" así como a la familia y amistades de la fallecida para que sepan que "no están solas".
Por su parte, la Policía Nacional continúa buscando al ex novio de la fallecida, José Manuel C.B., un hostelero de unos 40 años, al que se considera el "principal sospechoso" del crimen y que no ha vuelto a ser visto desde que hace una semana la familia denunciase la desaparición de María de León Reyes.
El comisario de Policía de Gijón, Francisco López Caunedo, ha afirmado que están trabajando sobre "varias hipótesis" para tratar de encontrar al sospecho sin descartar que haya salido del país.
El cadáver de la mujer, que llevaba una década en Gijón, fue encontrado en avanzado estado de descomposición la tarde del pasado martes en el domicilio del que fuera su novio hasta hace dos años.
La mujer se encontraba desnuda sobre la cama y sin aparentes signos de violencia, si bien la autopsia reveló que había muerto por asfixia tras ser estrangulada la misma madrugada del día en que desapareció, el pasado 31 de julio, tras salir del mesón Majuelo donde trabajaba como camarera desde hace un par de meses.
Los agentes de la Policía Nacional entraron en el domicilio de su ex novio, situado en el barrio gijonés de Tremañes, con una orden judicial, ya que la familia de la víctima consideraba que este hombre podía estar relacionado con su desaparición.
De hecho, sus familiares, que aseguran que su ex compañero la acosaba con mensajes telefónicos, acudieron mismo el día de su desaparición hasta el piso de la calle Marruecos, donde nadie les abrió la puerta, y sin que los vecinos pudieran darles pistas.