Más de 2.000 hectáreas de pinares y matorral calcinadas es el resultado del primer gran incendio forestal de este verano, desencadenado el martes por un accidente de tráfico ocurrido en los montes que rodean la localidad zaragozana de Zuera. Los efectivos contra incendios continuaron trabajando durante toda la jornada de ayer para sofocar las llamas, contra las que batallaban desde el aire una veintena de aviones y helicópteros y en tierra casi trescientas personas entre operarios de Medio Ambiente, efectivos del Ejército y Protección Civil y voluntarios. Con todo, el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón califico de «favorable» la evolución de un siniestro que consideraba «estable» y que es el más grave en lo que llevamos de verano.
Alfredo Boné, consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón se mostraba cauteloso y confirmó ayer que la superficie calcinada superaba las 2.000 hectáreas.
«Está más o menos estabilizado, pero estamos hablando de un incendio muy importante que no está controlado», aseguró poco antes del que el viento volviera a batir la zona y reavivara los rescoldos. Se complicaban así unas labores de extinción dificultadas por los casi 40 grados que se registraban a esa hora en la provincia de Zaragoza.
En la zona de pinar de difícil acceso que era presa de las llamas se enfrentaron al fuego distintos contingentes de militares, cuatro cuadrillas de operarios, seis autobombas, una unidad sanitaria y una unidad de meteorología. La compleja orografía de la zona y el viento imperante contribuyeron a la propagación de un incendio que había mitigado momentáneamente una suave lluvia caída también en la tarde noche del martes. De esta manera se trataba de evitar que el fuego se intensificara y extendiera por las 14.000 hectáreas de pinar y monte bajo de esta zona de alto valor ecológico, considerada el pulmón verde de Zaragoza. Una zona que ha sufrido cuatro graves incendio en los últimos setenta años, según recordaron los más veteranos de sus habitantes.
El siniestro se desencadenó en tono las 14.30 horas del martes, después de que un turismo colisionara contra un árbol y se incendiara en la carreta que une las localidades de Villanueva de Gállego y Castejón de Valdejasa. En el turismo viajaban dos personas que resultaron ilesas.
Las llamas y la densa masa de humo que generaron, aconsejaron la evacuación de los tres centenares de habitantes de la localidad de Castejón de Valdejasa. Los desalojados fueron instalados en un albergue y varios recintos deportivos de municipios cercanos, pero pudieron regresar a sus domicilios a primera hora de la mañana de ayer.