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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Cultura

CRÍTICA FICHAS

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Cuando menos, fueron dos las lecciones recibidas y agradecidas calurosamente por el público del Teatro Campoamor en la velada del pasado viernes -que repetirá las mismas funciones los próximos días 8, 9, 11, 12, 14 y 16 de este mismo mes de agosto, a las 20 horas-.
Teniendo por el medio dos piezas clásicas y ligeras de la historia de la zarzuela, a fuerza de bien concebidas, interpretadas y escenificadas, el género chico del que proceden dio paso a un cierto aire de grandeza y modernidad, que no está reñida la gracia castiza con las palabras mayores.
'Agua, azucarillos y aguardiente' entreabrió el magisterio inicial, sostenida por una frescura donde los diálogos y los breves fragmentos cantados encajaron como un abanico en el verano. Una gloria ver y escuchar a la soprano Milagros Martín en su papel de Pepa. Del mismo modo que escuchar y ver a la actriz Trinidad Iglesias, exuberante.
O a la también soprano Gloria Amil, pizpireta a la manera deliciosa, digamos, de una Verónica Forqué. La guinda del popular Luis Varela puso la impronta reconocible del veterano. Y un acierto más fue el uso del segundo plano, configurando un ambiente vivo de personajes por el parque festivo.
Pero sería 'La Gran Vía' quien deparara las sorpresas más espectaculares, desde el inicio, con las coristas penetrando en la sala desde las puertas laterales, y al amparo de una escenografía brillante, de cortinas sucesivas en las que se estampaba el Madrid de la época.
José Antonio Lobato, 'paseante en corte', bordó la silueta. Y se lució el barítono Carlos Bergasa, descendiendo a las tablas desde un diván a media altura y llevando su voz a registros llenos de color.
Sin olvido de la mezzosoprano Marina Pardo, que también se hizo más expresiva en este segundo título.
La Joven Orquesta Internacional Oviedo Filarmonía, el Coro Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo y el Ballet de la Compañía de Estrella García redondearon el éxito sobresaliente de una zarzuela puesta al día.

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