Siete nuevos potros asturcones recibieron ayer su bautizo en las instalaciones que la asociación de criadores de ponis de raza asturcón, Acpra, gestiona en las inmediaciones del monte Cayón, en las cercanías de Infiesto, la capital del concejo de Piloña.
Fue en el transcurso de la fiesta anual de socios de este colectivo, centrado desde hace veintisiete años en la recuperación y conservación de esta raza autóctona y en tratar de demostrar que este caballo es mucho más que un animal fiero y salvaje.
La llegada de los distintos invitados tuvo lugar pasadas las doce del mediodía. Entre ellos estaba la jefa de servicio de producción y bienestar animal del Principado, Gemma Polledo, y el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento piloñés, Alejandro Piñera.
Tras escuchar la música de gaita y degustar unos culinos de sidra, bajo la generosa luz del soleado día, se procedió a conducir la manada de asturcones, desde sus pastos en Cayón, hasta el recinto vallado donde se celebró el acto de bautismo.
En este acto también se entregaron dos distinciones por parte de la sociedad, que fueron recibidas por el catedrático de genética de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Cañón, y por el responsable del libro genealógico de la asociación, y veterinario de la administración del Principado de Asturias, Juan Martínez Ferrando.
Tras esta ceremonia, los presentes degustaron una espicha en la carpa instalada a tal efecto, y posteriormente se pudieron contemplar varias exhibiciones de deportes en los que los asturcones fueron los principales protagonistas.
Ejemplares cántabros
La sociedad cuenta actualmente con unos 142 socios, «que trabajan muy activamente en el mantenimiento de esta raza», explicó Luis Felipe Capellín, presidente de la asociación, que destacó el interés que los asturcones despiertan, no sólo en Asturias, sino en diversos puntos del país. «Esta misma semana un vecino de Cantabria adquirió once ejemplares y se muestra muy ilusionado e interesado en la cría de nuestros caballos», añadió. Estos socios mantienen más de 1.300 equinos asturcones, una cifra que permite ser muy optimistas sobre el futuro de la más famosa de las razas autóctonas asturianas.
Un grupo de entusiastas de los asturcones decidió, hace 27 años, comenzar una labor, que en un principio se presentaba como titánica, para recuperar la especie, en momentos de grave riesgo para su continuidad.
El trabajo de los criadores y su contacto permanente con la sociedad, la colaboración y el intercambio de experiencias y conocimientos ha sido fundamental para que esta labor haya tenido éxito. Ayer lo celebraron con su fiesta, en la que se reúnen cada año para disfrutar del resultado de su trabajo.
La trayectoria de Acpra se vio recompensada de forma oficial en 1995, cuando el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación reconoció su validez como gestora del Libro Genealógico de esta raza. Con este reconocimiento, la sociedad quedaba capacitada para la realización de pruebas de paternidad y, en conformidad, emitir el consiguiente certificado genealógico.