Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 25 mayo 2012

Cultura

12.08.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Surf, Pavarotti y bocata de callos
JULIA: «Si la cultura es folclore, es pueblo. Si se diferencia, es locura». Lo escribe Bertol Brecht. Eres un fantoche y lo mejor que harías sería ponerte el tornillo donde te falta. Quizás precises más de uno, hermosa.
-BELÉN: Pavarotti me da marcha para surfear. Las olas las coges de otra manera. «Estar solo y sin dioses es la muerte», como aquel verso de Hölderlin. No te metas con mi tornillo, por favor. ¿No quieres callos seguro? Están de muerte...
-JULIA: No sé que hago contigo a la luz del día. Lo mejor es sacarte sola por la noche. No he visto a nadie comiéndose callos en pleno verano. ¿Qué tiene que ver Pavarotti con el surf y los tornillos? Me vas a ingresar en Mondragón.
-BELÉN: Quien desprecie los estados enfermizos no tiene derecho a hablar del espíritu», lo dice Emile Ciorán clarísimo. Pavarotti fue el último bastión/tornillo de la ópera. Los callos, si están calentitos, son casi como una caricia de mamá en el estómago. Un beso de mamá. Los espíritus vagabundos necesitamos muchas cosas caseras para sobrevivir.
-JULIA: ¿Por qué no dejas el surf? Está bien como deporte, pero todo eso de un sistema de vida, en serio, te puede trastornar.
-BELÉN: Me gusta el surf porque sufro mucho en él, con Pavarotti o sin él. «Quien sepa sufrir hará la mejor obra», lo escribe Milton. «Donde hay sufrimiento, hay suelo sagrado», lo escribe Wilde. El sufrimiento purifica, es una concepción clásica, y el deporte desentumece. ¡Aplicátelo!
-JULIA: Yo soy una niña. Los niños sólo nos dedicamos a ser dadaístas. Los niños no podemos hacer deporte ni ponernos tornillos a la primera de cambio. Tampoco me interesa leer toda esa basura que te tragas. «Quiero morir riéndome», decía Miguel Hernández en un poema. Que sufra tu culo.
-BELÉN: ¿Quieres callos o no? ¿Un trocito?
-JULIA: No me lo vuelvas a decir porque vomito. En serio.
-BELÉN: Tú eres poeta de farra, ranchera y bolero al amanecer. Yo soy poeta de laboratorio, todo lo contrario. Ángel González era de los primeros; Gamoneda o Gimferrer de los segundos. El laboratorio es más sano que algunos tugurios, deberías saberlo. Y más uno como el mío, que es el mar entero.
-JULIA: Ni soy poeta ni me interesa todo eso que cuentas. El deporte no pega con la literatura, lo sabe todo el mundo. Los callos no tienen nada que ver con la música clásica. No tienes edad para tornillos ni esa cresta, porque vas a cumplir 40.
-BELÉN: Pues ya me dirás tú si Pavarotti tenía o no cara de comerse callos hasta reventar... Eres una analfabeta... Se debe empezar a leer desde el conflicto y tú no tienen ninguno.
-JULIA: Prefiero las imágenes a las palabras. La imagen desde la tradición críptica: la imagen como laberinto que hay que desentrañar. Por muy devaluadas que digan algunos intelectuales que están las imágenes en esta sociedad.
-BELÉN: Pues quédate con esta: mira, mira mi bocata fabuloso.
-JULIA: ¡Lo has conseguido! ¡Vomito ya!

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS