El 50% de los españoles de entre 25 y 64 años sólo ha finalizado los estudios obligatorios, frente a la media del 31% de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y sólo por delante de países como Portugal o México, según el informe 'Panorama de la Educación', que ayer publicó la OCDE.
Esta estadística mejora en Asturias, donde los últimos datos disponibles, elaborados por la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales, son los referidos a 2001. Así, según Sadei, el porcentaje de asturianos que únicamente han cursado estudios obligatorios desciende hasta el 24%, lo que sitúa a escasa distancia de países como Finlandia (20%) .
Entre los más avanzados de la OCDE, se encuentra Estados Unidos donde sólo el 12% de la población de entre 25 y 64 años no tiene estudios superiores a los obligatorios, seguido de Reino Unido (14%), Suecia (16%), Alemania (17%) y Países Bajos (20%). En la media de la OCDE y la UE (31%), se sitúan Francia (33%) e Irlanda (34%) y, por debajo de ella, Grecia (39%) e Italia (48%).
En general, el sistema educativo español obtiene un aprobado holgado en enseñanzas superiores y catea sin perdón en Secundaria y Bachillerato. La brecha entre los resultados de estos dos niveles formativos se agranda y escenifica una ruptura cada vez más profunda: hay mucho universitario y poco graduado, lo que hace suponer que por el camino se han quedado y se siguen quedando muchos estudiantes.
Esta es la foto fija que sobre España ha tomado la OCDE al comparar las políticas y los avances que sobre esta materia se han producido en una treintena de países. Los datos se extraen del curso 2005-06 y ofrecen una nítida perspectiva sobre la evolución educativa de la última década, en una clasificación encabezada por EE UU y los países nórdicos.
Coincidiendo con el 'milagro económico' español, en este periodo se ha producido un incremento considerable del número de titulados en enseñanzas superiores que alcanza al 39% de los jóvenes de entre 25 y 34 años, seis y nueve puntos por encima de la media de la OCDE y la Unión Europea, respectivamente.
Este porcentaje, eso sí, se ha estancado desde 2004, alimentado por la falta de estudiantes universitarios y el aumento de la inmigración, según el informe.
Sólo Irlanda y Corea del Sur han evolucionado mejor que España en enseñanzas superiores, un éxito que, para el secretario general del organismo, Ángel Gurría, se fundamenta en el «buen acceso» y las facilidades para cursar una carrera. Este fenómeno explica cómo en los últimos 30 años el país ha mejorado 37 puntos en el nivel formativo de los jóvenes, frente a los 23 de media de la OCDE, según fuentes del Ministerio de Educación.
Una paradoja de las universidades nacionales es que, pese a su reconocida progresión, no han logrado la fórmula para atraer a estudiantes extranjeros: sólo el 1,6% de alumnos de otros países estaban matriculados en centros españoles en 2006, cuando la media de los países desarrollados supera el 6%.
Título desprestigiado
La realidad es bien diferente en cuanto a Bachillerato y Secundaria (ESO y FP de grado medio) se refiere. El informe revela que el 64% de los jóvenes de entre 25 y 34 años obtuvo el graduado obligatorio de Secundaria por el 78% en la OCDE, un porcentaje que se reduce al 50% entre el grupo de 25 a 64 años. Entre los primeros, más de la mitad acabaron en la universidad y la otra parte se quedó por el camino: la mayoría prefirió trabajar que estudiar un modulo de grado medio o un curso de Formación Profesional.
La secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, citó la brecha que se abre en ese nivel educativo y que hace que España sigue por debajo de la media de la OCDE: «Faltan más titulados en Bachillerato y FP, un título que está desprestigiado socialmente».