D ESDE el Partido Popular de Gijón venimos denunciando en los últimos meses la conducta y actuaciones de José Manuel Sariego, secretario general del PSOE de Gijón y actual aspirante a la renovación de su partido en esta ciudad. Le acusamos de ser un hipócrita, de haber estado durante cuatro años, como diputado regional, defendiendo posiciones contrarias a inversiones regionales en nuestra ciudad, votando una cosa en Junta del Principado y defendiendo lo contrario en Gijón. Le acusamos de ser un farsante, un liberado del PSOE, colocado en nuestro ayuntamiento para que utilice las dependencias y los recursos municipales, a los funcionarios y a los medios con la máxima retribución y todas las prebendas del cargo.
Hemos denunciado que había incumplido el acuerdo entre todos los concejales de esta Corporación de hacer público nuestro patrimonio y los ingresos obtenidos como cargo público, no declarando los ingresos obtenidos como diputado regional. Hemos denunciado su connivencia con los autollamados críticos del PP, la confabulación con esos mercenarios, sus reuniones, sus comilonas, donde tejían mentiras en contra de quienes odian y desean destripar política y moralmente, y donde negociaban la forma de pago por los servicios políticos que le iban a prestar. Revelamos que con dinero público -dinero de todos los ciudadanos- y a través de una empresa pública, Sariego pagó los trabajos políticos realizados por felones para perjudicar a nuestro partido, a nuestros dirigentes y a nuestros representantes en las instituciones.
Estas denuncias -y las que vamos a seguir efectuando en los próximos días- no se deben, como quieren hacer creer los miembros del equipo municipal a los autodenominados críticos y a algunos profesionales de la comunicación, a una maniobra para ocultar problemas internos de nuestra formación política, sino que se deben a nuestro trabajo de oposición, a nuestra obligación de controlar en qué se gasta el dinero público, a nuestro deber de vigilar que las actuaciones municipales se ajusten a la legalidad y de denunciar las irregularidades, Se deben a un trabajo serio y riguroso que responde a lo que quieren los gijoneses.
En el Partido Popular de Gijón no tenemos nada que ocultar. Tenemos un partido unido, donde ya se han desterrado las prácticas perniciosas para la cohesión interna. Tenemos un partido que, a día de hoy, está funcionando y en el que día a día aumentan los afiliados y en el que son cada vez más los que participan en las actividades del partido, en especial, en las comisiones de trabajo que tenemos en todas las áreas. Tenemos una Junta Local unida yque trabaja codo con codo con el grupo municipal. Tenemos un grupo municipal cohesionado, un equipo en el que se puede destacar su complicidad y compañerismo, su respeto a las decisiones del partido y su unión en defensa de los intereses de Gijón.
N osotros sí tenemos como secretario general a una persona con una enorme formación, tremenda seriedad y eficacia, gran experiencia política y modelo de entrega y servicio a nuestra ciudad. Y tenemos a Pilar Fernández Pardo, nuestra presidenta, a la que avala, además de su capacidad y su talla humana, el conocimiento, la pasión y la ilusión por nuestro partido. Una mujer de valor y constancia probada durante estos últimos años, donde las cosas no han sido fáciles por diversos motivos. Una mujer que, a pesar de los ataques constantes, a pesar de los intentos de división de nuestros adversarios, ha sabido mantener la nave a salvo de piratas que intentaban desvencijarla. Una mujer que nos ha dado el mejor ejemplo que pueden dar los líderes: templanza ante las adversidades y coraje para superarlas. Una mujer dispuesta a trabajar sin descanso para que este partido alcance todas las metas que se propone.
Esto es lo que tenemos, y conviene que se sepa.