Mate Bilic marcó su primer y último gol en Sevilla. Después de eso, llegó una pequeña sequía anotadora para el goleador croata. Tuvo ocasiones para romperla, como en el partido frente al Villarreal, pero el balón no quiso entrar. Mañana, frente a Osasuna, Bilic espera poner fin a la mala racha, aunque antes prefiere sumar la primera victoria del equipo en El Molinón. «Tengo muchas ganas de marcar, pero lo que verdaderamente importa son los tres puntos del equipo», señalaba ayer el delantero, tras la sesión matinal celebrada en Mareo.
El atacante de Split, que pese a no marcar está siendo uno de los futbolistas más activos de la vanguardia rojiblanca, prefería restarle importancia a su situación y opinaba que «los goles llegarán tarde o temprano, pero, ahora, hay que pensar en que el equipo logre los tres puntos».
El ruidoso relevo en el banquillo del equipo 'rojillo' tampoco ha pasado inadvertido para el croata, quién evitaba pronunciarse sobre el cambio y recordaba que «Osasuna lleva muchos años en Primera y es un duro rival, pero no nos importa que haya hecho un cambio de entrenador porque vamos a tratar de seguir en la línea de los últimos encuentros». También anticipó sobre el equipo navarro que «van a venir a esperar a la contra para tratar de hacernos un gol y nosotros tenemos que estar muy atentos para impedirlo y para lograr la primera victoria ante nuestra gente».
Al igual que su entrenador y que el resto de sus compañeros, el futbolista balcánico tampoco espera cambios drásticos en el esquema de José Antonio Camacho, que ha tenido muy pocos días para trabajar con su nuevo equipo y comenzar a introducir su filosofía deportiva. «Modificará alguna cosa, pero no estamos preocupados por ello», aseguraba con rotundidad Bilic, antes de volver a subrayar que «es un equipo difícil de batir, con grandes jugadores y con un diseño complicado, pero seguro que vamos a ganar».
Roberto, ahora rival
Con la expedición de Osasuna llegará Roberto, que formó parte, durante seis años, de la disciplina del Sporting y compartió vestuario con el croata en dos temporadas. Sobre el meta de Chantada, ahora en el bando rival, Bilic desveló que «el otro día coincidimos, estuve hablando con él y le deseo mucha suerte». El croata indicó que «él está esperando su oportunidad y lo tiene complicado, pero en el fútbol las cosas cambian mucho de un día para otro».
El futbolista rojiblanco mostró su confianza en que Roberto tenga un buen recibimiento mañana en El Molinón, porque, a su modo de ver, «la gente le tiene mucho cariño y ha dejado una huella muy profunda en el tiempo que ha estado aquí».