Natural de Japón, donde se licenció y doctoró en la Universidad de Tokushima como ingeniero electrónico, Shuji Nakamura, uno de los cinco galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2008, ha revolucionado con los LED (Light Emitting Diode), o sea, diodos emisores de luz, varios campos de utilidad práctica y primera necesidad. Así, la posibilidad ya en marcha de sustituir la iluminación eléctrica tradicional por fuentes de energía más limpias y más baratas, que no sólo contribuirán a preservar el medioambiente planetario y cumplir los mandatos del Protocolo de Kyoto, sino que extenderán la red lumínica a los rincones marginales del Tercer Mundo. De igual o mayor importancia es la aplicación que los LED (en este caso, los ultravioleta) tienen como esterilizadores del agua y del aire, potabilizando la primera y descontaminando la atmósfera. Shuji Sakamura asegura que en cinco o diez años será probable que en toda África dispongan de agua potable mediante el desarrollo de este sistema que va dando los primeros pasos. En fin, otra contribución pionera del investigador nipón nacionalizado norteamericano es el láser azul, que favorece la concentración de datos informáticos a través del método Blue-Ray, el cual está en el origen de la alta definición televisiva y su eventual traslado a los DVD. Sakamura cuenta, entre otros muchos reconocimientos, con el Premio Tecnología Milenio 2006, considerado como el Nobel en su disciplina científica.
-Tras doctorarse, usted trabajó para la empresa japonesa Nichia, hasta 1999, cuando se trasladó a Estados Unidos para ejercer de profesor en la Universidad de California-Santa Bárbara. ¿Qué le impulsó a abandonar el mundo empresarial y afincarse en California?
-Hacia 1999, ya había desarrollado los LED azul, verde y rojo, así como el láser de diodo azul, ensayando básicamente todo tipo de resultados. En cuanto a ese horizonte, ya no había espacio para más investigaciones en Japón. Así que creo que me aburrí por esa limitación y me llegó el momento de buscar un nuevo escenario.
-¿Se puede deducir que Estados Unidos continúa siendo el escenario fundamental para la investigación científica?
-Sin duda.
-¿En las actividades de las que se ocupa, España tiene alguna participación significativa?
-No estoy seguro. No conozco bien la situación española en este terreno. He tenido acceso a algunas informaciones cruzadas, pero ignoro los detalles.
-¿Nos explica las características específicas de los diodos blancos?
-En general, sirven para cualquier tipo de iluminación, con una eficiencia diez veces superior a las bombillas incandescentes tradicionales. Por otro lado, su vida útil es infinita y no hace falta mantenimiento. Y reducen la contaminación. De modo que su beneficio repercute en la crisis energética y en el calentamiento global.
-¿Y cuál es su funcionamiento, pueden prescindir de la red eléctrica convencional?
-Funcionan de forma muy sencilla. Por ejemplo, con paneles solares. El voltaje que requieren es de baja intensidad. Son muy apropiados para los países del Tercer Mundo. Es una tecnología totalmente verde.
-Por lo que se refiere a los LED ultravioleta y su capacidad para potabilizar el agua, casi parece un milagro. ¿Cuánto tiempo se tardará en advertir sus efectos prácticos en tantos lugares del mundo subdesarrollado que carecen de ese servicio esencial?
-Ya tenemos dispositivos establecidos en África. Estoy convencido de que en un periodo de cinco a diez años será factible su ampliación al conjunto del continente. Precisamos de una mayor potencia de salida en el mecanismo tecnológico, y ya se está trabajando en ello.
-¿Esa esterilización del agua se produce en cualquier estado preliminar del líquido?
-Así es. Se extrae agua potable a partir de cualquier estado preliminar de la misma. Es una tecnología muy eficiente.
-¿La crisis económica puede afectar a la investigación, en un sentido global?
-Creo que sí. En Silicon Valley, que ha sido un hervidero de ideas y una incubadora para la investigación, ya hay empresas que están sufriendo. Claro está, por la falta de financiación para los proyectos. La crisis económica puede tener una influencia importante en este ámbito.
-¿Quién cree que podría aportar más desde un punto de vista político a la ciencia, Barack Obama o John McCain?
-Yo pienso que el senador Obama. Tiene claras las ideas en torno a la lucha contra el cambio climático y respeta las tecnologías que obran en esa dirección.
-¿Todavía quedan escépticos en los Estados Unidos respecto a la evidencia del cambio climático?
-En la comunidad científica, al menos en el entorno donde yo me desenvuelvo, nadie tiene dudas de que se trata de uno de los grandes problemas a los que hemos de enfrentarnos. Pero también hay gente que no se preocupa en absoluto.
-¿Se están ensanchando las distancias entre la ciencia y el conocimiento científico del ciudadano medio?
-Sobre todo, en ciencia básica, de la que no se observan los resultados a simple vista. Pero nuestra tarea consiste también en que esa brecha no sea tan profunda.