Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

Cultura

Cultura

26.10.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Finisterre
Sí, es posible que la programación de Laboral Escena a lo largo de su primer año en funciones, haya resultado ser un pez soluble con muy diferentes mareas. Y hasta resacas. Pero no creo que ningún Cousteau de la costa asturiana debiera pasar de ese límite crítico del océano, por más que haya calamares gigantes a la altura de Colunga, o por ahí. Quiere decirse que la inmersión en aguas vanguardistas no debería estar sometida a discusiones de playa y chiringuito, pese a que esta época tan curiosa sea proclive a medir cualquier acontecimiento en nudos marineros locales, que luego no hay un mal Poseidón o Neptuno que te libere la vela mayor, metidos todos en Cuevas del Mar.
La vanguardia artística es un riesgo, pues explora lo desconocido, que es un terreno pantanoso. Y nunca estamos seguros de si el artista nos propone cantos de sirena o si nos llevará hasta Itaca. Así es la aventura.
Pero de la vanguardia proceden los clásicos, que el vivir es el morir y viceversa, ha de enterrarse una canción del verano para que llegue otra.
Después, ya se verá si algunas excepciones se convierten en sinfonías, puertas abiertas al otro lado de la Luna o maremotos espirituales. Tiempo al tiempo.
Lo único seguro es que la tierra no se acaba en Finisterre. Ese es el huevo de Colón.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS