Es difícil abordar el fenómeno sociológico que supone la afición del Sporting. Quizás es una cuestión que podría analizar un psicólogo o un sociólogo porque es complicado de explicar. De lo que sí que no cabe ninguna duda es que esta afición es la mejor de España. Y no me atrevo a decir de Europa porque no las conozco.
Nadie puede poner en duda esta afirmación y si alguien lo cuestionara le remito a la hemeroteca. Allí podrá consultar datos que avalan estas palabras: 6.000 rojiblancos en La Coruña, 2.000 en Santander dentro del campo y otros tantos que se quedaron fuera porque no cabían en El Sardinero... Y puede que exista alguien que sugiera que esta movilización responde a la coyuntura de que el Sporting juegue en Primera. No es así. Sólo hay que recordar la campaña pasada, viajes como el de Salamanca, con 5.000 aficionados rojiblancos en las gradas, y el de Valladolid, con casi 6.000, en la campaña anterior. A los sportinguistas no nos cuesta el sacrificio, aguantar hasta catorce horas de autobús para, como ya sucedió en Segunda, ver un partido en Castellón, con 2.500 peñistas...
La 'mareona' no se detiene ni un segundo e incluso ya hay quienes están llamando a la Federación de Peñas Sportinguistas, entidad que presido, para el partido de Málaga, que es el 4 de enero. Y para Bilbao, ya ni lo cuento...
Demostrado está que la afición rojiblanca responde cuando el equipo juega fuera de casa. Pero, quizás, hay que mirar también a El Molinón. En ocasiones, me siento un poco enrabietado. Llenamos Santander, donde colgaron el cartel de 'no hay billetes' gracias a nosotros, dejamos unos 200 millones de pesetas en La Coruña y a veces pienso que ese dinero también se podría quedar en Asturias. Es decir, que vayamos todos a El Molinón y comamos y cenemos el día del partido en la hostelería gijonesa. Así las cosas, sí le pediría a la afición que llenemos El Molinón.
En cualquier caso, en fidelidad le doy un diez a esta afición. En unión con el Sporting y seguimiento a todos los campos de España, un diez también. Toda España está asustada cuando juega el equipo porque siempre hay sportinguistas en sus gradas. Además, tenemos la suerte de que vamos muy bien identificados con la camiseta y bufanda rojiblanca. Y siempre hay banderas de Asturias.
No hay que olvidar que estuvimos diez años en el 'infierno' y hemos seguido siendo fieles al equipo. Eso sí, en constancia, rebajaría la nota: entre un seis y un siete. Y me explico. Si tuviéramos la desgracia de bajar -que no va a suceder, seguro, porque no vamos a descender nunca más en la vida, al menos mientras Manuel Vega-Arango siga de presidente- los tres mil nuevos socios que se hicieron desaparecerían.
Pero en apoyo al Sporting, regreso a las altas puntuaciones, aunque quedamos en un ocho. Lo digo por algo que ya he apuntado. Es mucho mayor el apoyo que se da al equipo fuera de El Molinón que en casa. También aprovecho estas líneas para enviar un mensaje a los 'ultras'. Es impresionante y de agradecer que estén 90 minutos sin parar, ganen o pierdan, animando a los jugadores. Pero cuando se mueven fuera de Gijón, tienen que pensar que representan tanto al equipo como a la ciudad.
En cualquier caso, no hay afición como la del Sporting. Unos seguidores que hemos demostrado nuestro cariño por unos colores y espero que esta jornada, ante el Betis, no quede de nuevo un asiento libre en El Molinón.