El conflicto de Naval Gijón pasará hoy una prueba de fuego. Aceptada tácitamente la desaparición del astillero y en medio de un expediente de regulación de empleo (ERE) que propone eliminar a toda la plantilla con despidos y prejubilaciones, la empresa pondrá sobre la mesa un plan para dar salida al conflicto. Además, la propuesta llega con el acuerdo de las federaciones regionales de los sindicatos UGT y CC OO.
Según fuentes de UGT, el Principado jugará un papel importante en esta solución, ya que «se ha comprometido a ayudar en la recolocación de los trabajadores en empresas del sector del metal».
El plan prevé, según fuentes sindicales, buscar soluciones para los 44 trabajadores que quedan en la calle. Los operarios podrán acogerse a un plan de formación hasta el 31 de mayo, a la espera de que se clarifique el futuro de Juliana. Si el astillero privado mantuviera sus actuales dificultades, los trabajadores, tras el plan de formación, estarían preparados para integrarse en otras empresas del sector del metal con el apoyo del Principado. En ese sentido, la consejería de Industria y Empleo se habría comprometido a buscar recolocaciones a los trabajadores que no puedan pasar a Juliana. Naval Gijón se comprometerá, por su lado, a mantener los contactos con el otro astillero gijonés para la incorporación de los trabajadores ahora excedentes.
Las medidas de la empresa se complementarán con una oferta de indemnizaciones de 55 días de salario por año trabajado, que se elevarían a 60 días en el caso de aceptar las indemizaciones ahora.
Las federaciones regionales de UGT y CC OO se reunieron el pasado viernes para alcanzar acuerdos sobre las propuestas negociadas con Pymar. El secretario de la sección sindical de UGT en Naval Gijón, Roberto Miguel Calvo, explicó que ocurra lo que ocurra en las negociaciones con la empresa, convocará una asamblea de sus afiliados para defender las propuestas alcanzadas hasta ahora. De salir adelante, UGT propondrá llevar los acuerdos a una asamblea de todos los trabajadores del astillero.
La dirección de Naval Gijón presentó a principios de noviembre el expediente de extinción de contratos para la totalidad de la plantilla (101 operarios) y, tras informar a los representantes de los trabajadores, inició los trámites del expediente de regulación de empleo (ERE) ante la Dirección General de Trabajo. 57 trabajadores nacidos antes de enero de 1957 podrán acogerse a prejubilaciones, pero los 44 restantes quedarían sin trabajo tras recibir las indemnizaciones oportunas.
Dirección de Trabajo
Los trabajadores iniciaron movilizaciones inmediatamente después y defendieron que las irregularidades detectadas en la documentación del expediente de regulación de empleo hacían inviable una salida al mismo. Además, cuentan con una baza muy importante a su favor: bloquean desde entonces la llamada construcción C-703 , el último buque que saldrá de la factoría gijonesa y que está valorado en más de veinte millones de euros. Las manifestaciones y cortes de tráfico con barricadas fueron continuas.
Ayer, representantes del comité de empresa se trasladaron a Oviedo para entrevistarse con el director general de Trabajo, Antonio González, y pedirle que paralice el expediente de regulación de empleo. Éste respondió que no se pronunciará hasta que finalice el periodo de consultas, así como que tendrá muy presente la opinión de los trabajadores.