Los científicos del Museo Jurásico de Asturias (Muja) siguen investigando sobre nuevos y relevantes hallazgos en la Costa Jurásica asturiana donde continúan apareciendo evidentes vestigios de la presencia de dinosaurios. El equipo que dirige el profesor José Carlos García-Ramos ha identificado varios restos óseos hallados en el puerto de Tazones (Villaviciosa) y ha concluido que se trata de vértebras de un ornitópodo inmaduro que medía entre 4,6 y 5 metros de longitud, y que en su edad adulta podría haber alcanzado un tamaño mucho mayor.
Con estas características, los expertos consideran que este ejemplar y sus parientes serían los responsables de las grandes huellas de ornitópodo registradas tanto en la costa asturiana como en Portugal, que corresponden a animales de seis metros de largo y hasta siete en el caso del país vecino. Y es que, aunque las huellas localizadas en Tereñes y en Villaviciosa -y almacenadas en los depósitos del equipamiento museístico- tienen unos 42 centímetros de diámetro, se han descubierto en Portugal icnitas de este grupo de hasta setenta centímetros de diámetro.
«Formación intermedia»
La importancia de este nuevo descubrimiento radica en que se trata de los primeros restos óseos de dinosaurio localizados en la denominada formación de Tereñes, en la que son habituales las icnitas de dinosaurio pero donde hasta la fecha no se había encontrado ningún hueso. El paleontólogo José Ignacio Ruiz-Omeñaca explicaba ayer que la de Tereñes es la formación «intermedia» de las tres representadas en la Costa Jurásica asturiana y se caracteriza por estar formada por arcillas grises y porque en la Era Jurásica estaba cubierta de agua marina. «Por eso es habitual encontrar restos de cocodrilos y de tortugas en esta zona, pero nunca dinosaurios», explica el experto. Esta formación no sólo aparece en Tereñes, sino también en la playa de Santa Marina, en Colunga y en Tazones, donde fueron encontradas dichas vértebras cuando corría el año 1993. «En aquel momento se pensó que se trataba de un dinosaurio carnívoro, pero tras comparar con otras piezas hemos determinado que corresponden a un dinosaurio herbívoro», reconoció Ruiz-Omeñaca. Tras detectar el error, el equipo científico del Muja se puso manos a la obra comparando los huesos con otros restos óseos hallados en los yacimientos del Jurásico Superior que se han estudiado en Portugal. «En España apenas hay yacimientos como los de Asturias y hay poco con qué comparar porque la mayoría corresponden al Cretácico», indicó. Finalmente, los surcos que las vértebras tienen en la parte de abajo concluyeron que pertenecieron a un dinosaurio herbívoro y bípedo, del grupo de los ornitópodos.
Los científicos explican que hay localizadas tres grandes familias dentro de este grupo: los camptosaurus, de los que se encontraron esqueletos bastante completos en Estados Unidos; los draconyx, encontrados en Portugal y una tercera especie hallada en Inglaterra y denominada Cumnoria. Y, aunque las características de las vértebras hacen que los expertos se inclinen por catalogarlas como de la familia de los camptosaurus, es muy complicado de confirmar «porque son vértebras muy parecidas», aclaró Ruiz-Omeñaca.
Las conclusiones de este estudio fueron presentadas el pasado 28 de noviembre en la 45 Sesión de la Sociedad Geológica de España celebrada en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco, en Bilbao. En la sesión científica se presentaron un total de 29 comunicaciones orales y una conferencia, aunque sólo tres de ellas estaban relacionados con los dinosaurios. Además del estudio de las vértebras de ornitópodo halladas en Tazones, se realizó una exposición sobre unas huellas localizadas en Marruecos y el resto mandibular de ornitópodo iguanodontoideo del Cretácico Inferior de Salas de los Infantes, en Burgos. En este último trabajo también participó José Ignacio Ruiz-Omeñaca en representación el museo asturiano ya que este estudio se enmarca dentro del proyecto que el Muja está desarrollando en colaboración con la Universidad de Zaragoza para determinar, en función de los restos de dinosaurio, en qué momento se separaron los continentes.