Las posibilidades de que una población reciba dos años seguidos un premio de la Lotería de Navidad es bien remota. Aún así, parece que la suerte le ha cogido el gusto a las cuencas mineras y, en esta ocasión, tampoco ha querido olvidarse de sus vecinos. A pesar de ello, el premio no fue igual de jugoso que el año pasado, pero siempre ayuda.
A Rosario García García, propietaria de la administración de loterías número 4 de La Felguera (Langreo), que repartió 50.000 euros de un Quinto premio, la noticia le pilló por sorpresa. «Me enteré casi por la prensa, porque me llamó mi hermano dos segundos antes», bromeaba a la espera de que llegase algún afortunado para brindar por el premio. Una espera complicada, ya que Rosario sólo distribuyó un billete -diez décimos- entre su clientela, con lo que los afortunados se hicieron de rogar, aunque eso no impidió que los vecinos se contagiaran de esta alegría convertida en un premio pequeño, pero premio al fin y al cabo. De hecho, muchos de ellos se acercaron hasta las puertas de la administración arrastrados por la nube de medios de comunicación que se había desplazado hasta la calle Rafael Belderraín, donde se ubica la administración premiada.
Sobre los afortunados, Rosario García no tenía datos. «Sé que los he vendido sueltos en ventanilla, no han ido ni en participaciones, ni es un número al que estamos abonados, así que espero que esté muy repartido».
La propietaria de la administración también estaba muy emocionada por el hecho de que éste era su primer premio del Gordo de Navidad. «Ya había dado algún Primero y Segundo de la Lotería de los sábados, pero nunca en Navidad, así que espero que se vuelva a repetir el año que viene». Éste no es mal augurio para un establecimiento que lleva más de veinte años como administración de loterías, «aunque el despacho de quinielas lo tenemos desde 1965», apuntaba orgullosa su dueña.
Ventas numerosas
En cuanto a las ventas, Rosario García señalaba que este año «han sido mucho más numerosas que en ediciones anteriores, aunque no creo que tenga que ver mucho la crisis económica. Me parece que como el año pasado tocaron las participaciones de Molleo, los vecinos esperaban que esta vez ocurriese algo similar, aunque por ley de probabilidades no sería lo normal».
Normal o no, esta propietaria ha conseguido que la suerte de la Lotería vuelva a las Cuencas en menos de un año. Es más, todavía ayer recordaban entre los pasillos de la plaza de abastos de La Felguera los fastos del año pasado, cuando el Gordo se acordó de ellos y la alegría llegó a todos los puestos de este mercado langreano. Muchos ayer todavía echaban en falta que la suerte se hubiera acordado de ellos, «aunque fuese sólo un pellizquito, no tiene por qué ser el Primer premio». Otros, sin embargo, esperan con expectación la llegada del sorteo del Niño en el que pueden encontrar un premio de consolación.
Tampoco la suerte se acordó de otra administración, la número 1 de La Felguera, que el año pasado repartió un premio similar al establecimiento regentado por Rosario García. En aquella ocasión los premiados también se hicieron de rogar y no aparecieron por el local. Aunque también es cierto que su ausencia tenía su explicación, ya que la fiesta estaba en el mercado de La Felguera.
Ayer la fiesta la montaron en la administración número 4 de La Felguera, ya que, a falta de premiados, Rosario García quiso brindar con todos aquellos que se acercaban a preguntar por el premio. Algunos, incluso, llegaron a bromear con el anuncio de que disponían de uno de los décimos premiados con 5.000 euros, aunque nadie se atrevió a enseñarlo para confirmar la veracidad de sus afirmaciones. Otros esperaron a las puertas de la administración para ver si pasaba algún afortunado. No hubo suerte.