Un joven de 27 años y origen chino, Xiao P. Q., resultó herido de gravedad tras ser apuñalado en la madrugada de ayer en el barrio de Cimadevilla. El amigo que le acompañaba, de su misma nacionalidad, fue rociado en la cara con líquido irritante, si bien la sustancia no le causó lesiones. El Cuerpo Nacional de Policía busca a los autores de la agresión, que huyeron del lugar antes de la llegada de los agentes.
Los hechos se produjeron en la calle de Oscar Olavarría. El joven oriental recibió una puñalada en el costado y otra en un glúteo, sin que los investigadores hayan podido todavía determinar la causa que desencadenó el ataque. La víctima, que tiene su residencia fijada en la localidad de Luarca, recibió las primeras asistencias sanitarias en la misma vía pública y, posteriormente, fue trasladado al Hospital de Cabueñes. Debido a la gravedad que presentaban sus lesiones, los facultativos optaron por derivarlo al Hospital Central de Asturias, en Oviedo, donde aún permanece ingresado.
El apuñalamiento provocó una gran expectación en el barrio de Cimadevilla debido a la gran afluencia de personas que disfrutaban de la Nochevieja en una de las zonas de ocio más concurridas de la ciudad. «La Policía ha iniciado la investigación correspondiente para esclarecer este suceso, del que se desconoce el origen, así como la identidad del grupo», apuntan desde la Comisaría.
En Jacobo Olañeta
No fue el único incidente que se produjo durante la primera madrugada de 2009. Un vecino de Gijón de 47 años fue «brutalmente agredido» en un establecimiento hostelero de la calle de Jacobo Olañeta, en la zona del Náutico, supuestamente por un ciudadano de origen ruso de 38 años, Mirza R.
La víctima recibió numerosas patadas y puñetazos en el rostro. Las importantes lesiones que presentaba obligaron a los efectivos sanitarios a trasladarlo al Hospital de Cabueñes para practicarle las pruebas necesarias para determinar la gravedad de las heridas.
Uno de los testigos que presenció la agresión «realizó un discreto seguimiento del agresor, una vez que éste abandonó el bar», explica el Cuerpo Nacional de Policía. Ese testimonio fue determinante para que los agentes localizasen al presunto agresor y procedieran a su arresto. El hombre se encontraba en otro establecimiento hostelero cercano al local en el que momentos antes había protagonizado el violento episodio.
Mirza R. contaba con seis detenciones anterior por delitos violentos, como malos tratos, lesiones y robos con violencia, entre otros. Los investigadores continúan recabando testimonios entre los clientes del bar para tratar de determinar las circunstancias en las que se produjo la agresión.