El de 2008 será un año que se recordará como especial en la Jefatura Provincial de Tráfico y la Delegación del Gobierno en Asturias, ya que fue el primer ejercicio en el que la región se situó a la cabeza del ranking nacional de descenso de fallecimientos en las carreteras. Y es que, desde que en 2003 se pusieron en marcha distintas medidas para reducir esos siniestros, se pasó de 116 muertos a los 45 registrados el año pasado. Es decir, un 61,2% menos. La media nacional fue del 45,9%.
La intención de las autoridades estatales era conseguir un descenso del 50% en el número de fallecidos para el año 2010. El delegado del Gobierno, Antonio Trevín, indicó ayer que «ese objetivo ya lo hemos cumplido en 2008».
Junto con el jefe provincial de Tráfico, Ignacio Campomanes, presentaron ayer los resultados de la siniestralidad en las carreteras asturianas durante el pasado ejercicio. En los 41 accidentes mortales ocurridos en el Principado hubo 45 muertos, cinco menos que en 2007. Un dato destacable es que «cinco de cada seis accidentes mortales se producen en carreteras convencionales», aseguró Antonio Trevín.
Sorprendentemente, ha bajado más el número de muertos entre los ciudadanos con edades comprendidas entre 18 y 44 -hubo doce decesos menos-, mientras que entre los 45 y 64 años hubo cinco más. Del total de muertos, 38 fueron hombres y siete, mujeres. Además, los días más conflictivos son los viernes, sábados y domingos. En cuanto a los meses en los que se registraron más accidentes de tráfico fueron los de octubre, con siete víctimas mortales, seguido por enero, con seis, y abril y febrero, con cinco cada uno.
Las causas de los accidentes son las habituales. Al componente del exceso de consumo de alcohol, que está presente en más de un tercio de los siniestros, hay que añadir las razones últimas de éstos. Hubo once accidentes mortales motivados por una velocidad inadecuada. Diez por distracciones del conductor, la mayoría de las veces por utilizar el teléfono móvil. Ocho por invadir el carril contrario. Cuatro por atropellos a peatones. Y tres por maniobras antirreglamentarias.
Uno de los grupos de vehículos más vulnerables, como son las motocicletas, registraron siete fallecidos en un total de 127 accidentes. Además, hubo 37 heridos graves y 121 leves. En cuanto a ciclomotores y bicicletas, éstos no registraron accidentes con víctimas mortales, a pesar de que los primeros registraron 83 siniestros y las segundas, 28.
Además de las distintas campañas de concienciación puestas en marcha por la Administración del Estado, Antonio Trevín considera que estos buenos resultados se deben a «los propios conductores, que se han de sentir orgullosos por lo conseguido».
Zonas conflictivas
Según la DGT, en seis carreteras están localizados los principales puntos negros de la red viaria asturiana. Para paliar sus efectos se acometerán distintas medidas que habrán de ser consensuadas con los titulares de las vías. Ignacio Campomanes indicó que en esos lugares existe «una vigilancia especial. Pretendemos mejorar los asfaltos y la señalización vertical, así como modificar los ángulos de las curvas donde sea necesario. También prevemos rebajar el límite de velocidad en esos tramos, porque la mayoría de accidentes se deben, precisamente a circular con una velocidad inadecuada», señaló el jefe provincial de Tráfico.