La Federación Vecinal Les Caseríes solicitó ayer que, en tanto en cuanto no se cree una oficina estatal capaz de controlar las radiaciones electromagnéticas, se proceda a «la reserva de concesión de licencias para la instalación de nuevas antenas de telefonía móvil y la posterior revisión de las existentes».
La Federación hizo ayer público un comunicado en el que asegura que existen «afecciones diversas que vienen ocasionadas por la instalación de antenas y bases de telefonía móvil y su tendencia a proliferar e incluso a concentrarse en la misma ubicación o en otras que se aprecian como muy próximas unas de otras».
El comunicado explica que el procedimiento que habitualmente se sigue desde la oficina de Actividades Clasificadas municipal, competencia de la Concejalía de Urbanismo e Infraestructuras se limita al análisis estructural de antenas y edificios sustentadores y a una adaptación al RAMINP, a la ordenanza municipal del ruido, a la conformidad de cada equipo, por separado, nunca en su conjunto con lo que puede existir una concentración en potencias y radiaciones superior por acumulación de licencias a las que contempla el anexo IV del Real Decreto 1890/2000, de 20 de noviembre. Sin embargo el Real Decreto 1066/2001 de 28 de septiembre es obviado cuando en su preámbulo da mayor importancia al principio de cautela necesario y puesto de manifiesto de forma reiterada por quejosos ciudadanos sabedores que los medios con que cuenta el Ayuntamiento son inexistentes para evaluar tales parámetros que entendemos al no ser evaluados a la hora de concesión de licencias da fuerza al ciudadano para hacer valer dicho principio de cautela ante mediciones de flujos de corrientes y magnéticos».
Los representantes vecinales subrayan que dicha problemática, frecuentemente denunciada por los ciudadanos, ha sido tratada por el Gobierno central, concretamente en la reunión del Consejo de Ministros del 14 de junio de 2008, que dio «la aprobación a la necesidad de crear una oficina capaz de controlar las radiaciones electromagnéticas de este tipo de instalaciones. Por ello, y entre tanto dicho organismo exista y sea operativo, solicitamos, desde esta Federación y apelando al principio legislado de cautela, la reserva de concesión de licencias y posterior revisión de las existentes».