
Los tituales de Fomento e Interior, tras la firma del acuerdo para proceder a esta señalización. /Efe
Los populares califican el plan de "poco ambicioso"
El Partido Popular ha calificado de "poco ambicioso" el plan puesto en marcha por los ministerios de Interior y Fomento para señalizar los Tramos de Concentración de Accidentes "porque "deja fuera a las comunidades autónomas" y "no incluye medidas para investigar la causas de los accidentes en esos puntos".
El portavoz del PP en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso, Federico Souvirón, ha asegurado que el Gobierno socialista se debería "comprometer por ley a eliminar los puntos negros en el transcurso de cuatro años".
Aunque considera que el Plan del Ejecutivo es "un paso en la buena dirección", el diputado del PP destaca que la iniciativa "se queda corta" porque no contempla la señalización "de todos los puntos negros" y no incluye las carreteras convencionales, "en donde se producen la mayoría de los accidentes", y que son competencia de las comunidades autónomas.
Además, ha aplaudido que la ministra de Fomento , Magdalena Álvarez, se implique en un asunto de seguridad vial porque desde la comisión del ramo en el Congreso "se lleva dos años años reclamando que comparezca y todavía no se ha dignado a aparecer".
"Es un primer paso, pero el segundo sería suprimirlos"
Las principales asociaciones de automovilistas han aplaudido el plan para el tratamiento de los Tramos de Concentración de Accidentes (TCA) presentado por el Gobierno, pero han pedido "un mayor compromiso" que incluya plazos para acabar con este tipo de tramos en la Red de Carreteras del Estado.
El director de Seguridad Vial del Real Automóvil Club de España (RACE), Tomás Santa Cecilia, ha calificado de "muy positivo" el plan, pero lamenta que el proyecto se limite a exponer "intenciones de trabajo" en vez de plantear "un compromiso tangible que se pueda evaluar". En este sentido, ha pedido al Ejecutivo que suprima el 50 o el 60% de los TCA en tres años.
"La señalización es el primer paso porque es el paso del reconocimiento por parte de la administración de un problema que tienen, que es la presencia de tramos conflictivos en las carreteras, el segundo paso es comprometerse a suprimirlos, no a señalizarlos", ha reclamado el responsable de Seguridad Vial.
La ejecución cuenta con un presupuesto de 1.200 millones de euros y en algunos tramos se instalarán radares
Supone el 15,7% de los 166.216 kilómetros de la longitud total de la red de carreteras existente en España
El Ministerio de Fomento ha comenzado hoy a señalizar los 776 tramos de concentración de accidentes (TCA) que ha identificado en la Red de Carreteras del Estado (RCE), en algunos de los cuales se instalarán además radares para advertir a los conductores de su peligrosidad y de la velocidad a la que circulan.
Así lo han anunciado la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tras la firma del acuerdo para proceder a esta señalización y que forma parte del plan para el tratamiento de los TCA, al que se destinarán 1.200 millones de euros en actuaciones que se ejecutarán hasta 2012.
Tras la firma de este acuerdo, el Ministerio del Interior comenzará a trabajar con la terminología usada por Fomento y la UE de los TCA, en lugar de los denominados 'puntos negros', que no tienen en cuenta el flujo de vehículos y cuya longitud es inferior a un kilómetro, la extensión que al menos tienen los tramos de concentración de accidentes.
Se examinarán las carreteras de las Diputaciones y las Comunidades
Algunos 'puntos negros' están localizados en los TCA, pero no todos, según ha dicho Rubalcaba, quien ha incidido en que no se van a "olvidar" de los primeros, aunque poco a poco la terminología de los tramos de concentración de accidentes sustituirá a la anterior.
Interior animará a que todas las Administraciones Públicas trabajen con esa metodología y ello obligará a examinar además las carreteras de las Diputaciones y las Comunidades para hacer un mapa del estado de los TCA.
Desde este mediodía, tres de estos tramos, ubicados en Alicante en la N-332, ya están señalizados, pero en 314 ya están en marcha actuaciones para su mejora, entre ellas la modificación del trazado en planta y alzado, adecuación de intersecciones y reordenación de accesos, instalación de barreras de seguridad, mejoras en el firme, además de otras medidas como iluminación y semáforos.
Estas actuaciones se circunscriben a la RCE, que supone el 15,7% de los 166.216 kilómetros de la longitud total de la red de carreteras existente en España. De la red del Estado, el 40% son autopistas y autovías y el resto son carreteras convencionales.
Listado incial en un mes
Mientras se acometen las actuaciones previstas en el plan para la mejorar de los 776 'tramos negros', que afectan al 5% de la RCE (1.300 kilómetros), se señalizarán algunos de estos tramos y se instalarán dispositivos de control de velocidad.
Dentro de un mes habrá un listado inicial con los tramos que deben ser señalizados y controlados, y tendrán prioridad los que registren un mayor número de accidentes, en los que la velocidad sea un factor concurrente en la siniestralidad y los que requieran más tiempo para su mejora.
La nueva señalización se ubicará en el principio y final de los TCA y reflejará la longitud del mismo para que los conductores circulen con precaución en ese tramo.
La Dirección General de Carreteras, que cada cuatro años identifica los TAC, será la responsable de la colocación de las señales y los radares; la Dirección General de Tráfico de su mantenimiento y explotación, y la comisión de seguimiento que prevé el convenio firmado hoy valorará la eficacia de las medidas