Sanidad ha inmovilizado en toda Asturias una partida de 500 vacunas contra el cáncer de cuello de útero, también conocido como de cérvix, pertenecientes al lote de la marca Gardasil, que se asocia cautelarmente con la aparición de efectos adversos en dos menores de la comunidad de Valencia. Se trata, al parecer, de la totalidad del lote llegado al Principado, ya que fuentes de la Consejería de Salud aseguraban ayer que ninguna de las dosis llegó a los puntos de vacunación públicos, y sus responsables confirman, además, que tampoco fue utilizada ninguna de las distribuidas en las farmacias asturianas.
Según la Cooperativa de Farmacéuticos de Asturias (Cofas), que informaba ayer puntualmente de la recepción de dicha partida, no se puede precisar aún cuántas de las dosis fueron a parar a dispensarios farmacéuticos -único lugar donde se puede adquirir con receta médica esta vacuna- y cuántas tomaron el camino de la Administración sanitaria pública. Lo normal, advierten en la cooperativa farmacéutica, es que «el volumen importante llegue a la Consejería de Salud, más tratándose, como en este caso, de una medicación muy cara».
Lo que está claro para las autoridades sanitarias asturianas es que las vacunas administradas hasta ahora en la campaña, que ha culminado ya su segunda fase (la tercera tendrá lugar en abril y mayo), pertenecen a lotes no afectados por esta inmovilización, que sólo responde a la «máxima prudencia», ya que aún no se ha demostrado que haya relación de causa efecto entre las reacciones sufridas por las dos niñas valencianas y la vacuna que se les puso antes de su ingreso en el hospital. Al parecer, actualmente se trabaja con la hipótesis de que ambas menores tuvieran otros problemas de salud. De todos modos, habrá que esperar a que se estudien todos los datos y se analicen todas las causas. De llegarse a confirmar la relación con la vacuna, la suspensión cautelar, es decir, la paralización de uso y venta, se convertiría en una retirada definitiva.
Sea cual sea la medida final, en la Consejería de Salud advierten a las más de 3.400 niñas asturianas vacunadas en la primera campaña que «deben estar tranquilas».
Cabe recordar que en total, en España se han distribuido ya 1.146.458 dosis de la vacuna de esta marca, Gardasil, sin que hasta esta alerta de la comunidad valenciana se hubiera referido ninguna señal de alerta en cuanto a su seguridad.
En Asturias, al igual que en el resto de comunidades, se continuará, con absoluta normalidad, el proceso de vacunación frente al virus del papiloma humano -causante del cáncer de cuello de útero- con dosis de otros lotes diferentes.
Por otro lado, la niña de 14 años ingresada en el hospital Clínico de Valencia, que se encontraba ayer aún en la UCI, ha mejorado y ya no está entubada aunque permanece sedada, según fuentes familiares. La otra menor de la misma edad se encuentra ya en planta hospitalaria.
Las familias de ambas insisten en que el estado de las pequeñas está directamente relacionado con las vacunas ahora inmovilizadas. De hecho, una de ellas llegó a tener convulsiones nada más serle administrada.