El catálogo urbanístico del municipio ya ha cerrado su versión definitiva y en ella se incorporan como novedades numerosos elementos de patrimonio industrial como el castillete número 1 de Mina La Camocha, el edificio de Naval Gijón, el conjunto de la antigua Juliana Constructora Gijonesa y la antigua grada y dársenas de Astilleros del Cantábrico.
Otros elementos añadidos durante el proceso de contestación de alegaciones han sido varias referencias de arquitectura militar como el Castillo de Arnao y las fortificaciones y búnkeres de la Guerra Civil española localizados en el Cabo San Lorenzo, la Campa Torres y, también, el Cerro de Santa Catalina.
Se agrega un apartado específico dedicado a la protección de los vestigios de 20 viviendas obreras existentes en barrios como El Natahoyo, La Calzada y El Llano. La Ciudadela de El Natahoyo, que se extiende por calles como Travesía del Mar, Mariano Pola, Agustín González, Coroña y Travesía de Atanasio Menéndez, se equiparará en nivel de protección a la Ciudadela de Capua. En caso de desarrollo urbanístico de las parcelas donde se encuentra esa manzana obrera, entre el Hogar de San José y La Carreña, los promotores estarán obligados a mantener las volumetrías construidas aunque se les den otros usos.
Además, el equipo redactor del catálogo urbanístico ha incluido una nueva categoría de protección pensando en este tipo de construcciones vinculadas históricamente al movimiento proletario gijonés de los siglos XIX y XX. Se trata del nivel de protección ambiental documental, que fue una alegación de IU y obliga, antes de derribar un edificio con estas características, a hacer un análisis histórico previo.
Bienes muebles y objetos
Pero aún hay más. Se han sumado asimismo a la revisión del catálogo bienes muebles y objetos antes no consignados. En esta capítulo hay norays, farolas del puerto deportivo, los relojes de los Jardines de la Reina, rótulos de calles, el mosaico de Rubio Camín en la iglesia del Corazón de María, el cañón semienterrado en el dique Liquerique y piezas de mobiliario urbano histórico como las del parque de Isabel la Católica.
También forman parte del listado definitivo la toma de agua del manantial de Llantones, los depósitos de agua de Roces, edificaciones del Pueblo de Asturias, la casa del director de Tabacalera, la puerta de entrada a la Quinta del Duque (en la Pecuaria de Somió) y quioscos como los existentes en Los Campos, la plaza de San Miguel y Somió.
163 escritos
De los 2.581 elementos que el inventario patrimonial protegía durante la fase de aprobación inicial del documento se ha pasado a un total de 2.727. Por tanto, se han incorporado 146 referencias, que se llevarán con el resto del catálogo al Pleno del mes de marzo, en el que se resolverán las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública en el Centro Municipal de El Llano. Según explicó el concejal de Urbanismo, en presencia de los responsables del equipo redactor del documento urbanístico, de los 163 escritos de alegación presentados (cinco de ellos fuera de plazo) fueron estimados total o parcialmente el 70%.
Sanjurjo remarcó que de los 643 elementos protegidos del catálogo vigente, elaborado en 1983 por el urbanista Ramón Fernández-Rañada, se pasa a 2.727 (incluidos los 212 del PERI de Cimadevilla), lo que supone «un salto numérico y cualitativo».