El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Gijon, Pedro Sanjurjo, ha asegurado hoy que el arquitecto jefe municipal, Ovidio Blanco, ya no trabajaba en la administración local cuando se recalificaron los terrenos del área rural de Cabueñes.
El edil ha comparecido en rueda de prensa tras la publicación de una información en el diario El Mundo en la que se afirma que Blanco "dio un pelotazo con su plan urbanístico" al vender una parcela afectada por 600.000 euros, que había comprado con anterioridad por 20.434 euros.
El plan de Cabueñes, que prevé la construcción de 600 viviendas en una superficie de 253.749 metros cuadrados, supuso la recalificación de suelo de interés en urbanizable y generó una gran polémica entre los vecinos, que lo consideraron un "atentado urbanístico".
Según ha explicado Sanjurjo, Blanco abandonó su cargo como funcionario municipal al solicitar una excedencia en diciembre de 2003 y la aprobación inicial para cambiar los usos del suelo se produjo en un pleno fechado el 9 de febrero de 2004.
El 30 de diciembre de 2005 obtuvo la luz verde definitiva y en el 13 de abril de 2007 se redactó el texto refundido, por lo que el responsable del urbanismo municipal ha mantenido que no existen "relaciones directas o indirectas" del arquitecto con este desarrollo urbanístico.
Preguntado sobre la posibilidad de que se dejaran las indicaciones antes de abandonar el cargo, ha asegurado que las directrices las marca la Junta de Gobierno y no el trabajador.
El Plan de Cabueñes se enmarca en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), para el cual se solicitó en el 4 de noviembre de 2002 la asistencia técnica de la empresa Paul Ander, propiedad de Luis Felipe Alonso Teixedor, según ha explicado el edil.
Sobre la posibilidad de que Blanco usara información "privilegiada" para la compraventa de la parcela, de cerca de 2.500 metros cuadrados, Sanjurjo ha dicho: "No voy a entrar en valoraciones de alguien que no tiene vinculación con el Ayuntamiento, pero el fue jefe del servicio cuando se tramito la modificación inicial del PGOU y entonces no se produjo ninguna variación en la planificación de ese suelo".
Ha insistido en que el Ayuntamiento actuó "conforme a Derecho" y ha anunciado que continuaran los tramites para la aprobación definitiva del planeamiento, fechando en la próxima comisión de Urbanismo la aprobación o desestimación de las alegaciones presentadas.
Además, ha subrayado que no se ha presentado ningún documento que demuestre la existencia de irregularidades.