El brote de gripe porcina surgido en México dio ayer un salto cualitativo a peor. Reunida de urgencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) podría elevar de 3 a 4 el nivel de alerta pandémica, en una escala total de 6. Mientras, la cifra de muertos se disparó en México en las últimas horas hasta los 149 que las autoridades dan como muy probables, aunque el listado oficial se mantenía en 22. Las personas hospitalizadas sumaban casi 800 en todo el país que, por si fuera poco, registró a media tarde un terremoto de 6 grados Richter en varios estados del centro. De momento no hay restricciones fronterizas a la entrada y salida de México, pero varios países de la UE, España entre ellos, recomiendan evitar el viaje al país norteamericano salvo casos de fuerza mayor, y países como Cuba, Venezuela y otros ha empezado a limitar el número de vuelos.
Mientras, al otro lado del Río Grande, en Estados Unidos se multiplicaban los casos. El domingo, 20. Ayer, 40. Así de dramática había sido la espiral de esta epidemia que puede ser la primera pandemia del siglo. ¿Cómo seguir los consejos del presidente Barack Obama de no alarmarse?
«Obviamente es motivo de preocupación y requiere que se aumente el estado de alerta», admitió ayer el presidente, «pero no es causa de alarma. El Departamento de Salud ha declarado la emergencia de salud pública como medida de precaución para asegurarnos de que tenemos todos los recursos disponibles para actuar rápida y eficazmente».
Se trataba de evitar que el pánico se expandiese más rápido que la gripe . La zona cero de esta nueva tragedia volvía a estar en Nueva York, alejada esta vez del corazón financiero. De hecho, esa distancia impidió que el viernes los equipos médicos de la ciudad atajaran adecuadamente el foco de la epidemia. Atascados en el tráfico de viernes, el primer comando llegó al colegio de Queens donde se habían detectado 150 casos potenciales dos horas después que el segundo.
Mientras tanto, los científicos de la Organización Mundial de la Salud y los de EE UU aún se rascan la cabeza para entender por qué el virus resulta tan mortal en México, donde se originó, pero no pasa de una molesta gripe en EE UU. Contando los siete casos de California, dos en Texas, dos en Kansas y uno en Oklahoma, sólo una persona en todo el país ha requerido hospitalización.Tampoco abundaban las mascarillas en la Gran Manzana, únicamente en su aeropuerto se extrema la protección.