Rafael Martín (Málaga, 1941) es el portavoz de la Asociación Profesional de Profesores de Religión en Centros Estatales (Apprece), que agrupa a más de 3.000 enseñantes de esta asignatura en la escuela pública de los 13.000 que hay en toda España, 261 en Asturias. Ayer celebraron su asamblea en Gijón, en la que concluyeron y denunciaron que están «discriminados».
-Han concluido además que hay sectores interesados en eliminar su asignatura de las aulas. ¿Quiénes?
-Los sectores más progres de la Iglesia y el PSOE. Ése es uno de nuestros grandes problemas. Que hay quien, desde fuera de la Iglesia, no quiere la Religión en la escuela. Y que, desgraciadamente, también hay quien defiende eso mismo en el propio seno de la institución. Eso implica que tenemos dos frentes abiertos: el del laicismo militante y el del progresismo radical dentro de la Iglesia.
-¿Qué le pasa al Gobierno central?
-Que viven en la prevención y la duda permanentes, pensando que la enseñanza religiosa es un adoctrinamiento, algo malo. No, mire usted: la enseñanza religiosa es libertad y, por lo tanto, es positiva para la convivencia y para la mejora de la sociedad.
-Se acabaron también los crucifijos dentro del aula.
-Es una prueba de intolerancia. Por esa regla de tres, habría que eliminar las calles dedicadas a la Virgen o los actos religiosos.
-¿Con el PP vivían mejor?
-Vivimos mal con el PSOE, con el PP, con el franquismo... Porque nuestra situación no estuvo regulada hasta 2006.
-¿Ha hecho algo bien con ustedes el Ejecutivo Zapatero?
-El marco legal que ha creado es muy positivo y el que la Religión en Secundaria tenga una alternativa académica seria, evaluable, que se tiene en cuenta para la promoción de curso también lo es.
-Eso no pasa en Bachillerato.
-Lo que ocurre en ese ciclo es ilegal a todas luces, pero esperamos que el Supremo obligue a que exista como alternativa Historia y Cultura de las Religiones en las mismas condiciones que existe en ESO. El Real Decreto que aprobó el Gobierno no ha regulado bien la alternativa en Bachillerato y las comunidades autónomas están adaptando ese Decreto peor todavía.
-Mientras que el fallo llega, critican que los alumnos de ese ciclo que no eligen su asignatura se van a casa una hora antes que los demás.
-Es una clara discriminación para quien elige enseñanza religiosa. Escoger Religión en esas condiciones, mientras tus compañeros se van a casa y tienen una materia menos que estudiar, es de héroes. Eso no acaba con la Religión, sino con todo el sistema educativo.
-Convenza a los laicistas.
-La Religión ha formado parte de la historia de la humanidad. En las universidades se estudia el hecho religioso. Y, si se estudia en la universidad, también debe estudiarse en los niveles inferiores. Se sea o no practicante. Se tenga o no se tenga fe. Eso ya es otra historia.