Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

Asturias

27.05.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Una rápida convergencia europea de la enseñanza no universitaria
C ómo decirlo? ¿Perplejidad? ¿Confusión?¿Hay alguien (sensato) ahí? De verdad, no sé cómo traducir mis emociones tras bucear por el proceloso mar de la educación no universitaria en este país. Tengo niños y sobrinos en edad escolar, unos iniciándose, otros a mitad de camino, otros terminándola, y con todos tengo la misma sensación. Perplejidad porque los temarios son vueltas a los mismos conocimientos año tras año. Es como si se avanzara por rotación; quizá en la idea de que, machacando en lo mismo, algo quedará. Confusión porque el modelo educativo español, si es que algo así existe, cada vez es menos inteligible. Y ambas sensaciones conducen a una angustiosa pregunta: ¿hay alguien (sensato) a los mandos? ¿O sólo ocurrentes de la moda pedagógica del momento inasequibles al desaliento del fracaso de sus propuestas? Es que los hechos son tozudos y el Informe PISA está ahí para corroborarlo.
Yo creo que una prueba más del sentido aún profundamente economicista de la Unión Europea se expresa justo en que la convergencia educativa ha comenzado por la universitaria, cuando probablemente es más urgente la no universitaria. ¿Por qué es primero la universitaria? Pues porque en esos niveles se forman profesionales que queremos que transiten y se establezcan libremente en cualquier Estado de la Unión, y para ello es necesario que los títulos universitarios posean una validez europea general. Y ¿no hubiera sido mejor haber empezado la casa por los cimientos e iniciar ese proceso convergente en las enseñanzas no universitarias? Desde luego, pero ese proceso tiene más de político (luego cojitranco), que económico (la pela, es la pela, y la pela se gana con títulos profesionales). Sin embargo, tengo para mí que la convergencia en educación no universitaria pudiera ser indispensable para lograr una Europa políticamente unida, socialmente avanzada, madura democráticamente y pujante en lo económico.
Los modelos educativos no universitarios en Europa son muy dispares, mucho más que los de la enseñanza superior. El modelo francés nada tiene que ver con el alemán, y éstos nada con el italiano, el holandés o el británico, por ejemplo. A su vez, no les cuento el inmenso desierto que separa a estos modelos con los de los Estados recién ingresados en la Unión. Y todos muy distanciados del finlandés, que parece el ideal a perseguir. Los modelos educativos no universitarios tienen mucho que ver con la cultura de cada nación, con su manera de entenderse y verse en el universo, con todo lo que la ha definido a lo largo de su historia. Son modelos arraigados en su devenir histórico, cultural y político, lo que dificulta en grado sumo cualquier comparación. El aprendizaje de idiomas, la importancia de las bellas artes o las humanidades, el diseño de itinerarios curriculares, se ligan a la mayor o menor conciencia de aislamiento lingüístico, a la apuesta política por un determinado modelo social y económico, o por la propia estructura de clases sociales en las que se han estratificado históricamente estas sociedades. La tradición anglosajona no ve como una rareza 'la educación en el hogar'; y por el contrario, en la tradición continental el 'homeschooling' sigue siendo una extrañeza bajo sospecha (y no sin razón, por cierto). El laicismo militante de la educación en Francia o el manifiesto clasismo social de los itinerarios educativos alemanes serían inimaginables en España, Grecia o Italia. Disparidades que el Infome PISA de la OCDE pone bien a las claras cada tres años. El último de 2006 ha sido demoledor para España, y probablemente el de 2009 no lo va a ser menos (aunque es cierto que sólo atiende a ciertos parámetros educativos: matemáticas, comprensión lectora, resolución de problemas y conocimientos científicos). El Informe PISA es un buen barómetro para medir nuestros sucesivos fracasos educativos; aunque sigamos empeñados en buscar excusas para justificarnos ante sus datos, en vez de emplearlos para plantar cara al problema y corregirlo de raíz.
Demasiadas leyes, demasiadas reformas, demasiada improvisación y poca profesionalidad y sensatez en el diseño del cimiento (y cemento) básico de cualquier sociedad moderna y avanzada: la educación de nuestros niños y jóvenes. España, desde la Ley Villar de 1970, ha transitado por 5 leyes de educación. ¡Ahí es nada! Y todas ellas han pretendido ser grandes cambios y avances en el sistema educativo español. En fin, a una ley por generación. Si hay un lugar donde necesitamos un Plan Bolonia, me da la nariz que es en la enseñanza no universitaria.
Pero, por favor, que nos la diseñen fuera, porque está visto que aquí somos incapaces de alcanzar un gran 'pacto de Estado' para lograrlo. ¡Qué buena tarea para el Parlamento Europeo!

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS