El plan de restauración ambiental presentado por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico para el río Sella propone la creación de un total de seis áreas públicas de embarque y desembarque para los usuarios de las empresas de turismo activo que ofrecen excursiones en canoa por este río. Dos de esas seis áreas quedarían situadas en el tramo final del río, en el concejo de Ribadesella. La primera en la margen derecha del cauce, a la altura de los restos de la presa de La Vejal, próxima a la localidad de Omedina. La segunda quedaría ubicada en la misma margen derecha, inmediatamente aguas abajo del puente de San Román, en los Campos de Oba.
El alcalde de Ribadesella, el socialista Ramón Canal, se mostraba de acuerdo con la localización de esta última, pero anunciaba su intención de solicitar el traslado de la primera. «La propuesta de Omedina no tiene sentido porque está muy cerca de los Campos de Oba, así que mi propuesta pasaría por reubicarla en la zona de Fríes, entre los pozos Tunín y Piedramala, donde ya existe una zona de relleno que se utiliza como desembarque», aseguró el alcalde. A su vez, Canal espera que estas áreas públicas estén dotadas con accesos dignos y los equipamientos necesarios: bares, duchas y vestuarios. «Si pretendemos apostar por la calidad en el servicio turístico, debemos ofrecer un entorno y unas instalaciones adecuadas, porque ésta es una actividad que está generando mucho dinero y que debemos tomarnos muy en serio», añadió Canal.
Al margen de un estudio pormenorizado del proyecto presentado, el alcalde se manifestó de acuerdo con el resto de propuestas, aunque confía en resolver en otros ámbitos competenciales la problemática relacionada con la seguridad. «Actualmente no sabemos cuántas son las canoas que bajan el Sella ni de qué forma, de ahí que sea necesario ordenarlas con matrículas o cualquier otro sistema para que puedan estar controladas por los ayuntamientos», dijo. El regidor riosellano es partidario de plantear una política adecuada para el control y prevención de riesgos.
Mejora de la ribera
El plan de restauración también prevé una serie de actuaciones encaminadas a la recuperación del bosque de ribera, además de la reconstrucción y protección de las márgenes dañadas por las avenidas del río. Entre ellas las que están situadas en el frontal de Cuevas del Agua y que en el caso de la curva de La Degollada podría afectar a la vía de FEVE. El documento redactado por Confederación Hidrográfica del Norte propone su reconstrucción mediante el uso de técnicas de bioingeniería.
Ramón Canal está de acuerdo con estas actuaciones y con la retirada de los restos de la antigua presa La Vejal, en Santianes, o del relleno próximo a la pasarela de Cuevas. «Tenemos que mirar por el bien del turismo, pero también por el bien del río y de los pescadores, por lo que se hace necesario compatibilizar todas las actividades», añadió el regidor local.