El sol es la principal fuente de energía de nuestro planeta, algo que sabe muy bien el Conceyu Cultural El Carbayu, de Lugones, que dedicó ayer el III Mercado Tradicional, que se prolongará hoy, al astro rey. El motivo de la elección se debe a que el topónimo Lugones procede de la raíz céltica lug, que significa brillante.
Lug era una divinidad solar, la principal de los celtas en la península, de los que los luggoni eran los descendientes o hijos de la luz. El territorio actual del concejo de Siero estaría habitado por esa tribu, perteneciente a los astures. Y, el sol decidió también ayer participar en la celebración brillando durante toda la jornada.
El lugar elegido para emplazar el mercado es el Parque de La Paz, donde se reúnen más de 60 puestos dedicados al cuero, la cestería o la joyería, además de madreñeros, artesanos del vidrio o de la alimentación. María Jesús Rivas, presidenta del colectivo organizador, explicó: «Hemos buscado que todos los productos sean artesanos y realizados por la gente que los comercializa y hemos descartado a todos los que vendían productos industriales o importados de otros países». Además, cerca de un 30% de los artesanos participantes ya estuvieron en las dos ediciones anteriores.
Animales autóctonos
La novedad de este año es la exposición de animales autóctonos, como el asturcón, las oveja xalda y los gochos celtas, que atrajeron la atención, sobre todo de los más pequeños. El otro gran atractivo es la exhibición de cetrería, donde los expertos en la materia explican a los asistentes todo lo relacionado con las aves y los más valientes pueden incluso darles de comer o llevarlas durante un rato en su propio brazo.
La representación de los oficios antiguos también atrajo la atención del público, como el arte del ferreru Carlos Martínez, quien, con una fragua de más de 4 metros, mostró a los viandantes cómo se fabrican piezas y de clavos de metal. En el mercado también había una representación de los canteros, encabezada por Christian Marne, que, durante los dos jornadas, realizará una pieza con piedra arenisca para mostrar cómo se trabaja este tipo de material.
«Esperamos que venga mucha gente, ya que el año pasado el tiempo no acompañó. Además, nos encontramos en un lugar con buenas comunicaciones y muy próximo a Oviedo», apuntó Rivas.
Las actividades del mercado van dirigidas a todo tipo de público y existen diferentes talleres de barro, cuero o güevos pintos. Y en el centro del parque, los niños pueden disfrutar de diferentes juegos tradicionales. Tampoco faltó la música, las representaciones de Les Comedies y los Sidros de Valdesoto o el folclore, del que se encargan cuatro grupos de Lugones: La Sidrina, El Carbayu, El Cuélebre y Principado.