Chatear, compartir fotos y vídeos o editar el perfil son tareas comunes de cualquier amante de las redes sociales. Pero este fenómeno, sin menospreciar su vertiente privada, va más allá de lo imaginado hasta ahora. Y es que a nadie se le escapa que, hoy en día, cualquier vía es buena si se logra el objetivo máximo: vender. Productos de todo tipo, servicios e incluso políticos, todos han caído a los pies de internet y de sus múltiples posibilidades. Y las redes sociales son sólo la punta del iceberg de un nuevo y delicioso caramelo al que nadie está dispuesto a renunciar.
¿Dónde se puede encontrar una ingente cantidad de información sobre los gustos de determinado segmento de población, sus modos de vida e incluso sus anhelos? Si está en algún sitio, ése es la red. Los usuarios tienden a personalizar sus páginas y muchos no ahorran detalles de su entorno inmediato, profesión, opiniones de temas actuales y, en definitiva, dan rienda suelta a lo que les venga por la cabeza. Internet, convertida en voz anónima, se ha revelado como un filón para las empresas, que buscan optimizar sus recursos y dirigirse a un público selecto. María Ortegón, directora de Networking Activo, cree firmemente en las posibilidades de la web para crear negocio. Facebook, Twitter y Myspace son sólo algunas de las redes más conocidas y donde toda firma que se precie ha de aparecer si no quiere ser lo último que puede permitirse: invisible.
El 'networking'
Sin embargo, esta fiebre creciente por las nuevas tecnologías no debe hacer olvidar a los empresarios el contacto personal, el cara a cara, una fuente ineludible de interacción que no ha sido desbancada por ninguna otra. En eso precisamente consiste el 'networking', un trabajo de conciliación entre las relaciones reales y virtuales que da sus frutos y por el que se apuesta de modo creciente, porque «esto no es la sábana», matizó Ortegón, «no somos leones, hablamos con personas y es importante mantener esa comunicación». En este sentido, la experta en las nuevas herramientas ahondó en la formación del 'social media', una figura encargada de captar nuevos clientes y afianzar los ya obtenidos.
En cuanto a defensores y detractores de unas y otras redes, Facebook gana por goleada , Youtube, «todavía desconocida», tiene caminos por explorar según Ortegón y Twitter «ha quitado mucho ruido de los blogs». Los políticos ya lo han comprobado en sus campañas. Nadie está dispuesto a quedarse atrás.
Las empresas tampoco han dejado escapar las posibilidades de participar en una web bidireccional, dinámica e interactiva como es la 2.0.
Una mayor visibilidad, afianzar la relación y contacto con los clientes o potenciales usuarios, mejorar el posicionamiento de marca o gestionar el marketing son las ventajas principales de esta novedosa forma de hacer negocio. Y, ante todo, escuchar lo que se cuece en internet, como apuntaron Rubén Calvo y Guillermo Carvajal, ambos expertos en el entorno virtual y proyectos web, en una charla sobre la web 2.0 en la empresa: «Un cliente insatisfecho es un cliente que no vuelve».