Lleva siete meses en el cargo, rodeada del blanco inconmensurable de Calatrava. Flanqueada por pequeñas pinturas de la generación Bruselas -los representantes de la juventud creadora que viene pisando fuerte- y envuelta en la luz inmensa que entra por los también inmensos ventanales de su despacho, Mercedes Álvarez, la consejera de Cultura y Turismo, sigue siendo una mujer feliz que está enamorada de su proyecto. Que no teme las crisis, porque la cultura siempre ha tenido que apretarse el cinturón, y que puede alargar su jornada hasta la madrugada porque lo que hace, sencillamente, le gusta. Esta semana mantuvo su primera reunión con la nueva ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.
-En esas entrevistas siempre se piden cosas ¿se vino con promesas?
-Se comprometió a seguir trabajando con nosotros en los proyectos que su departamento tiene en Asturias y a abrir nuevos campos de actuación. En realidad no quedó ni uno solo de los asuntos que nos importan sin tratar.
-Tratándose de una cineasta como ella, seguro que hablaron de la Film Commission ¿qué le pareció?
-Lo que es, un proyecto magnífico que pretende activar no sólo los rodajes en Asturias para favorecer la promoción de nuestra tierra, sino también la la propia industria audiovisual. Queremos lograr que importantes profesionales del cine vengan a aquí, pero sobre todo que los nuestros, los profesionales del cine asturianos, puedan demostrar lo que valen.
-¿Va a colaborar?
-De momento, sólo fue una presentación. Queríamos que supiera cómo estábamos trabajando y en este sentido obramos. Pero también hablamos del Festival de Cine de Gijón. Y ahí sí que ella puso de su parte, destacando la importancia del certamen. Pero no sólo elogió su trascendencia a nivel nacional, aseguró que su reconocimiento fuera de España era enorme.
-Al principio había dudas sobre la sensibilidad de González-Sinde a temas ajenos al cine ¿disipadas?
-No hay ninguna duda. Me demostró que es una mujer muy preparada, sensible a todo lo que tenga que ver con cualquier manifestación cultural. Es una mujer formada e informada que va a colaborar con nosotros.
-Uno de los proyectos del ministerio en Asturias es el Archivo. ¿Para cuándo su apertura?
-A finales de este año. El equipamiento se recepcionará este verano, en julio. Luego habrá que realizar el traslado de todo el material.
-¿Y el arqueológico? También proyecto estatal, hace meses que sus obras culminaron ¿se sabe ya cuando podrá ser visitado?
-En este punto coincidimos la ministra y yo. Lo único que nos importa es que sea perfecto. Para esto no hay plazos.
-¿Pero a qué se debe el retraso?
-Fundamentalmente a la pasión de los arqueólogos que están diseñando el proyecto de contenidos. Son varios investigadores, coordinados por Carmen Fernández Ochoa, y cada uno aporta una versión inabarcable de su área, sobre la realidad de que el museo va a pilotar toda la historia de la arqueología.
-¿La museografía ya está licitada?
-Sí, en 5.600.000 euros. Pero hay que determinar primero los contenidos para trabajar en la museografía. Es decir, el modo y la manera en que esos contenidos serán mostrados. He de decir, que pese a que somos flexibles con los plazos, ya hemos pedido a los investigadores que pongan un límite a sus intenciones, porque el museo no es ilimitado. Queremos intentar agilizar los tiempos, pero tenemos claro, tanto la Consejería como el Ministerio, que lo importante es hacerlo bien.
-¿Se mantendrá la famosa celda del padre Feijoo?
-Estuvo en el proyecto desde el comienzo.
-¿Y el otro Feijóo, no Benito, sino Mateo? ¿Se mantendrá en el Teatro de la Laboral?
-Desde luego. Mateo Feijóo es un grandísimo profesional. Fuera de nuestras fronteras está considerado un genio de las artes escénicas. Contar con él significa contar con toda su energía, que es muchísima, con su experiencia, con su capacidad como investigador y, además con sus contactos en el mundo de la escena. Quién si no él logró que el British Council sacara del Reino Unido a sus artistas y eligieran mostrarse por primera vez en Gijón. Quién si no él logró que Philip Glass o Marina Abramovich dijeran sí a estar en nuestro cartel.
-¿No le afectaron las críticas?
-Está acostumbrado a que le hagan críticas, pero siempre han sido buenas. Lo único que puedo decir es que en este momento está terminando la programación para la próxima temporada. Se queda con nosotros y por un precio que es mínimo en comparación con lo que cobran otros especialistas de su categoría.
-¿Que opina de dejar un teatro de más de mil butacas concentrado en el centenar escaso de su caja escénica?
-Todos los grandes teatros del mundo tienen una sala pequeña para hacer representaciones destinadas a públicos poco numerosos, para espectáculos que requieren cercanía. Lo que hacemos aquí es utilizar la impresionante caja escénica de nuestro teatro de la Laboral como si fuera esa sala que no tenemos. Pero también hemos llenado el teatro con conciertos y piezas escénicas muy importantes.
-El Lev festival fue uno de los grandes éxitos ¿no?
-Fue increíble. Miles de personas ocupando aquel espacio inmenso, venidas de todos los lugares. Jóvenes divirtiéndose con la creación de otros jóvenes y manteniendo todo en orden. Fue, de verdad, impresionante.
-¿En la próxima programación se mantendrá la línea de actuación o habrá cambios?
-Hemos apostado por una línea de investigación, por una manera de entender las artes escénicas, que son mucho más que teatro. es el lenguaje de un siglo. Y esa línea que marca nuestra diferencia frente a otras programaciones no va a cambiar. Es nuestra apuesta, pero también es verdad que hemos pedido algo de equilibrio entre propuestas multitudinarias y otras algo más elitistas.
-¿Habrá espacio para las compañías profesionales asturianas?
-Ya ha intervenido en el cartel una veintena de profesionales asturianos. La oferta está abierta, y claro que habrá cabida para los profesionales asturianos, lo que pasa que no hay que olvidar la línea en la que estamos trabajando. De todos modos se está preparando un proyecto para que a final de año las compañías profesionales asturianas presenten sus propuestas.
-¿Por cierto conoce la ministra el proyecto de Laboral?
-Su ministerio es patrono protector de la Fundación Laboral y dio muestras de conocer muy bien el proyecto. Pero no sólo ella. De Laboral Centro de Arte se empieza a hablar en el mundo. La invitación del centro alemán ZKM a exponer en sus salas es la demostración de que se nos mira desde fuera. Estamos convencidos de que Laboral tiene que ser el laboratorio de la cultura española en Europa. Podíamos haber hecho un centro de arte moderno como hay otros cientos, pero optamos por la diferencia y eso nos hace únicos.
-¿Es Laboral el espejo en que se mira su proyecto de Gobierno?
-Sí, es mucho más que nuestra gran apuesta de futuro para la cultura. Es el espejo de lo que queremos para Asturias, dar un salto cualitativo, apostar por la innovación, el desarrollo y la investigación. Y Laboral es eso y más. Es, por ejemplo, un físico y un artista trabajando juntos. Creo que no se puede pedir más al siglo XXI.
-Hábleme del nuevo comisario.
-Fue el elegido entre mas de cien candidatos de todo el mundo que ya es un dato. Creo que va a hacer un gran trabajo y a lograr hacernos defitivamente visibles fuera.
-El Gobierno nacional también es patrono del Niemeyer. El lugar no existe, pero su actividad sí.
-No existe parangón en el mundo de un centro que sin existir ya genera actividad intelectual. No han empezado las obras y su programa no cesa. Es un ejemplo.
-¿Serán las piezas de la capitalidad cultural?
-Eso y mucho más. Yo trabajaré por lograrla, poniendo en valor todo lo que tenemos y también proponiendo proyectos de futuro que singulares.
-¿Puede que uno de esos proyectos sea poner ante la mirada pública el legado de Clarín?
-Estamos trabajando en ello y seguro que llegamos a buen puerto. Pondremos todo lo que está en nuestra mano por conseguir la cesión de la familia que, entiendo, esté cansada de esperar, pero no siempre las cosas pueden ir tan deprisa como se cree. Pero nunca perdimos el interés.