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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Gijón

CONCEJAL DE URBANISMO CONCEJAL DEL PP TRABAJADOR DEL SERIDA

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El Ayuntamiento pone en manos del Serida el desalojo de la vivienda de la Pecuaria
La esposa de José Antonio Rodríguez contempla la zanja que discurre frente a su fachada. / JOSÉ SIMAL
Si la teoría de Murphi pudiera ser aplicable al ámbito institucional, los trabajadores del Serida que ocupan la vivienda de la finca de la Pecuaria serían sus representantes. Y es que todos los hilos que podrían enredarse en esa situación se han enmarañado de tal forma que ayer la familia de José Antonio Rodríguez contemplaba, perpleja e indefensa, cómo delante mismo del porche de su casa una profunda y larga zanja los cercaba entre sus propias paredes.
Porque, como los perfectos convidados de piedra, las obras de los viales de la futura avenida de la Pecuaria, la que conectará la avenida del Jardín Botánico con el tanatorio, avanzan sin freno dejando la vivienda de José Antonio Rodríguez en el centro de un mar de carriles, sin que nadie hasta el momento haya hablado con sus ocupantes. Y es que, levantada sobre terrenos ahora municipales y en otro tiempo del Serida, estos trabajadores instalados ahí por el organismo dependiente de la Consejería de Medio Rural y Pesca se encuentran hoy en tierra de nadie, ignorados por unos y por otros. Pero con las palas cavando ante su ventana.
Convenio en 2008
«Es una cuestión laboral que tiene que resolver internamente el Serida», argumenta el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Gijón, institución responsable de las obras de la avenida de la Pecuaria. Y Pedro Sanjurjo rememora el convenio firmado entre ambas instituciones en diciembre de 2008, «en el que se recogía la reversión de los terrenos al Ayuntamiento. Si la casa que está en la antigua finca del Serida está ocupada por sus trabajadores, parece claro que es un problema laboral que ha de resolver el propio Serida. Todos conocían la existencia de este proyecto y esto escapa a las cuestiones del Ayuntamiento».
Lo que modifica el concejal de Urbanismo es el sentido del escrito enviado por la Alcaldía el pasado seis de mayo, que, según muestra José Antonio Rodríguez, recoge que el vial en construcción «no afecta a las edificaciones existentes». Pedro Sanjurjo no entró en refutaciones documentales, pero, de alguna manera, asumió el error municipal al afirmar que «en algún momento tendremos que entrar ahí para acabar la obra». Y es que, según el proyecto, la vivienda de José Antonio Rodríguez quedaría situada justo en medio de una de las rotondas de la avenida de la Pecuaria.
Un momento corto
De momento, los operarios han derribado el «muro perimetral y un tendejón que hay junto a la vivienda», pero van a respetar lo que hasta ahora ha sido el hogar de la familia de José Antonio Rodríguez. «No vamos a adoptar medidas drásticas ni queremos abocar a nadie a un desalojo. Las casas no las vamos a tocar de momento», resumió Pedro Sanjurjo. No obstante, todo apunta a que ha de ser un momento corto, toda vez que el tiempo apremia para cumplir los plazos establecidos por los fondos Zapatero que financian la obra. De ahí que el concejal de Urbanismo insista en que la solución al problema es «una cuestión interna del Serida».
Por su parte, a José Antonio Rodríguez no le importa «de quién sea la solución, porque lo que tengo claro es que el problema es nuestro. Que lo arregle el Serida o que lo arregle el Ayuntamiento, pero que lo arreglen, porque yo no me voy a mover de aquí sin que me lo solucionen. Lo único que sé de momento es que nadie habló todavía con nosotros, ni unos ni otros, y que tengo delante de casa una zanja a lo largo de toda la fachada».
El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) prefirió ayer no posicionarse sobre el conflicto de la Pecuaria, pero todo hace pensar que la intensa actividad vivida en la Consejería de Medio Rural y Pesca en la mañana de ayer, encontrará alguna salida, aunque sólo sea verbal, hacia la situación.
Culpa compartida
Por su parte, el concejal del Partido Popular Pedro Muñiz no dudó en señalar que la situación creada «es el producto de un cúmulo de errores». Y para ello se remonta a finales de 2008, «cuando en respuesta a las alegaciones de los afectados, dijeron que las edificaciones no estaban afectadas». Añade Muñiz que, si bien es cierto que el acuerdo entre el Ayuntamiento y el Serida recoge que los terrenos revierten al municipio libre de cargas, no es menos cierto que «el abandono de las instalaciones estaba ligado a la recepción de las obras en Deva y Cenero, cosa que el Principado no ha hecho por el pésimo estado en que quedaron finalizados los trabajos de Deva».
Por ello el concejal popular afirma que «tanta culpa tiene el Ayuntamiento como el Serida de lo que está pasando, y esa cadena de equivocaciones puede crear un problema muy grande, porque si no desalojan la casa, no se puede acabar el vial y si no se termina a tiempo, perderá la subvención de los fondos Zapatero».
También critica «la precipitación» del Ayuntamiento, «cuando éste era un proyecto de 2003 y ni siquiera se han dirigido a los afectados».

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