En 2008, con el euribor en máximos históricos, entidades como Bankinter, Caixa Galicia y Banco Sabadell, empezaron a colocar entre sus clientes productos financieros que, bajo la apariencia de seguros ante la subida del euribor, prometían un tipo de interés máximo durante un periodo de tiempo de entre uno y cinco años, aunque el indicador estuviera muy por encima.
En principio, y sobre el papel, se trataba de un buen producto. Si el euribor superaba el tipo de referencia pactado, la entidad les abonaría la diferencia. A los afectados nadie les explicó que detrás de ese supuesto seguro gratuito se escondía un complejo derivado financiero vinculado a la evolución del euribor y con un elevado nivel de riesgo: un 'swap' de tipo de interés, diseñado para inversores profesionales.
Su pesadilla comenzó cuando el indicador inició su espectacular bajada y empezaron a recibir notificaciones de su banco con liquidaciones negativas. Le ocurrió al gijonés Iván Prendes. Compró una vivienda de segunda mano que tenía la hipoteca con Bankinter. Cuando acudió al banco le ofrecieron un crédito de 200.000 euros y le regalaron un 'clip' del mismo valor, para asegurar durante el primer año de hipoteca su crédito ante posibles subidas de tipos. «Me dijeron que no tenía ningún coste», explica. Sin embargo, un año después le llegó la primera liquidación negativa del clip. Acudió al banco para anularlo, pero sólo consiguió que le modificaran el tipo de interés de la hipoteca del 4,80% al 4,45%. El cambio le supondrá este año un ahorro de 2.000 euros en la cuota hipotecaria, pero tendrá que pagar 7.000 por el clip que le regaló su banco. «Estas pillado, no tienes nada que hacer», le dijo un empleado de banca amigo cuando le enseñó el contrato que había firmado. No fue el único.
Pymes atrapadas
Sólo por este producto, existen más de 3.000 clientes afectados en toda España que comparten su experiencia en el foro www.noclip.es. Entre ellos, pequeñas empresas. Muchas de ellas, han optado por dejar de pagar las liquidaciones negativas de su banco para no tender que cerrar sus negocios. Es el caso de las asturianas Susana Iglesias, Carmen García y María Victoria Goméz. En marzo de 2008, Susana acudió a Bankinter para solicitar una línea de descuento de 50.000 euros. «Me dijeron que tenían un seguro gratuito para clientes especiales para protegerme de la subida de tipos», explica. Ella les dijo que no le interesaba, pero siguieron insistiendo. Le aseguraron que podría cancelar el 'clip' cuando quisiera y terminó aceptando. Le colocaron un seguro de 200.000 euros sin explicarle los riesgos de un euribor a la baja. Meses después, llegaron las liquidaciones negativas y pidió su cancelación. Anularlo le costaría 10.000 euros. Sin saberlo, había firmado una póliza de crédito de duración indefinida donde el banco podría cargarle el coste de dicha liquidación y pedir su ejecución. «Antes de que el banco me demandara, decidí hacerlo yo para paralizar el proceso», explica. En los próximos días, el abogado que lleva su caso presentará una demanda para solicitar la anulación del contrato «por vicio en el consentimiento».
Los servicios jurídicos de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) han empezado a recibir las primeras sentencias favorables al cliente en las demandas presentadas por la comercialización de algunos de estos productos. De ahí que muchas entidades se apresuren por lanzar nuevas ofertas a sus clientes. «Nos ofrecen reestructurar la cobertura o un crédito blanco», explica Carmen. Bankinter nunca le prestó dinero, pero tiene contratados con esa entidad dos 'clip' por valor de 1.350.000. Cancelarlos le costaría 50.000 euros. «Nos hicieron jugar a la ruleta rusa en un mercado de derivados financieros donde no sabíamos movernos». Los cuatro afectados reconocen que pecaron de exceso de confianza en los directores de sus bancos. «Nunca pensamos que rezaríamos para que subiera el euribor», afirman.