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Asturias

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Un estudio del FAPAS ha demostrado que las colmenas elevan un 80% la producción de arándanos, alimento de animales en peligro de extinción
03.07.09 -

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Abejas para osos y urogallos
Unos apicultores trabajando con las abejas. / NEL ACEBAL
Un reciente estudio científico realizado entre el Fondo para la Protección de Animales Salvajes (FAPAS) y la Fundación Biodiversidad ha permitido descubrir la relación existente entre la presencia de abejas silvestres y la conservación de dos de las especies más amenazadas en Asturias: el urogallo y el oso. Han sido dos años practicando la apicultura, dos años instalando y distribuyendo 454 colmenas por las 48 estaciones de polinización repartidas por Asturias. Y han dado su fruto. Con esta intensa labor parece haberse demostrado que la presencia de abejas silvestres incrementa en un 80% la producción de arándanos, alimento tradicional de osos y urogallos.
Y para ello la colaboración de la Fundación Biodiversidad, así como la ayuda del Ministerio de Medio Ambiente, ha resultado determinante para el desarrollo de este estudio, que asegurará la presencia de abejas en 48 puntos que recorren la Cordillera Cantábrica, donde habitan osos y urogallos.
Objetivos comunes
La puesta en común de objetivos compartidos por la Fundación para la Biodiversidad y FAPAS fue el punto de arranque de un trabajo del que se esperan pronto resultados prácticos. La conservación, estudio y uso sostenible de la biodiversidad, son valores que rigen la función del trabajo de ambas organizaciones, que se han visto reforzadas por las aportaciones de la Fundación para la Restauración de Ecosistemas (FIRE), que ha participado en este novedoso estudio con la conclusión de una mayor producción de arándanos en las zonas con asentamientos apícolas.
La fundación FAPAS fue fundada por un grupo de amigos en 1982, y desde entonces se ha convertido en una organización con más de 18.000 colaboradores por todo España. Vinculada principalmente a la conservación de la naturaleza y fauna ibérica, desde su comienzo traslada ideas y acciones proteccionistas, comprometidos directamente con el trabajo y estudio científico en plena naturaleza. Roberto Hartasánchez, presidente de la fundación, premiado y reconocido biólogo en Europa, comenzó esta aventura en la aldea asturiana de Poo con la idea de ayudar a recuperar las colonias de buitres. Este ambicioso proyecto se ha nutrido de la idea de que «la Naturaleza es de todos y el dinero que nos permite trabajar viene precisamente de todos aquellos miles de colaboradores que apoyan la idea y el proyecto de proteger la naturaleza»
Las amenazas a las que se enfrentan los osos pardos, aunque son continuas y de diferente índole, sobre todo están propiciadas por el hombre. La destrucción del hábitat natural es una de ellas y ha provocado en los últimos años la falta de alimento. Las zonas donde más se nota su extinción coinciden con lugares humanizados.
Por otra parte, los urogallos, que llevan protegidos desde 1986 en España, han disminuido su población hasta niveles alarmantes y las poblaciones a lo largo del Norte de España se hallan desconectadas. Y se repiten los motivos: la pérdida de calidad de hábitat, debido a la presencia del hombre.
Así, este innovador estudio se presenta como una oportunidad para las especies protegidas. De momento parece que la apicultura puede salvarles la vida.

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